Estas las encontré cerca del Cabu Peñes, Asturies
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Seguro que estás pensando que te estoy hablando de alguna historia New Age o Wicca, y nada más lejos de la realidad. Este es un post de folklore puro y duro del viejo continente. Respecto a las hag stones, o witch stones son una curiosidad que descubrí desde que empecé a escribir Céltica y me sorprendió la extensión que alcanza esta tradición, llegando desde la Península Ibérica hasta Rumanía.

Lo creáis o no, en toda Europa occidental son archiconocidas como amuletos de la suerte, y en las Islas Británicas se considera que tienen tanta antigüedad como para relacionarlas con los druidas. Pero estoy convencido de que han mezclado dos historias diferentes, como os voy a contar a continuación.

¿Qué es una hagstone?

Según esa tradición británica, una “hag stone”, es cualquier piedra agujereada de forma natural por el agua, tanto de un río como de la mar. Tan simple como eso. No hay acuerdo en que la piedra tenga que ser de un tipo concreto aunque parece que lo habitual es que sea de sílex, pero ya os digo que en ningún sitio se dice que tenga que ser de un mineral concreto.

Encontrar esa piedra es considerado como de buena suerte, y además la persona que lo hace no debe regalarla a nadie. ¿Por qué?, pues porque como veréis es casi tener un tesoro ya que protege contra infinidad de males, además de eso se cree que a través de esa piedra perforada se puede ver el mundo de los seres sobrenaturales. Son amuletos que pasan de padres a hijos e incluso adquirían un valor económico importante en la sociedad tradicional del occidente europeo.

¿Qué nombres recibe?

Aquí viene el lío. Pues tantos como os podáis imaginar, ya que está presente, como dije, en la tradición de un montón de países: por ejemplo en Inglaterra se llaman hagstones, holey stones (holey=agujereada), que luego se pasó a llamar holy stone (holy=sagrada), witch stones (piedras de las brujas), fairy stones (piedra de las hadas), dobbie stones (piedra de gnomo o trasgo) o adder stones (piedra de víbora). En Escocia se les llama Gloin nan druidh (piedras de druida), en Gales Glain neidr o glain nadredd (piedra de víbora) En Cornualles milpreve, milpref o melpref (piedra de serpiente). En Asturies, Galicia, León, etc… piedra de víbora o piedra de brujas.

¿Cómo se forma la piedra?

Existe una doble tradición en cuanto a esto pero las dos están relacionadas con las serpientes.

La primera dice que, como su propio nombre indica (Escocia, Gales, Cornualles, y Asturias como veréis luego) la forman las serpientes la víspera del 1 de Mayo. Concretamente la saliva de una multitud de serpientes reunidas en un nido forman la piedra con su saliva. Es el cristal de los druidas que decía Plinio en su Historia Natural (L. XXII)

“Hay una especie de huevo de gran reputación entre los galos, del que los escritores griegos no han hecho mención. Un gran número de serpientes se enroscan en verano, y se enrollan en un nudo artificial por su saliva y su baba; y esto se llama “el huevo de la serpiente”. Los druidas dicen que se lanza al aire con siseos y debe ser atrapado en un manto antes de que toque la tierra. La persona que así lo intercepta, vuela a caballo, pues las serpientes lo perseguirán hasta que se lo impida el agua intermedia. Este huevo, aunque esté atado con oro, nadará contra la corriente. Y los magos son astutos para ocultar sus fraudes, dan a entender que este huevo debe obtenerse a cierta edad de la luna. He visto ese huevo tan grande y redondo como una manzana de tamaño común, en una cubierta cartilaginosa a cuadros, y usado por los druidas. Es maravillosamente alabado para obtener pleitos, y acceso a los reyes. Es una insignia que se lleva con tanta ostentación, que conocí a un caballero romano, que fue asesinado por el estúpido emperador Claudio, simplemente porque la llevaba en el pecho cuando había un pleito pendiente.”

Es evidente que cualquier piedra perforada no parece ser la que describe Plinio o la que cuenta la tradición escocesa. De hecho se han hecho conjeturas en cuanto a que se trataría de otro tipo de mineral, por ejemplo el fósil de un erizo de mar, que tendría una forma parecida a la que describe el escritor y militar romano en el siglo I d.C. sin embargo, no es un fósil que suela aparecer perforado.

Y encontré una hagstone, o piedra bruja, uno de los amuletos más antiguos de Europa
Fósil de erizo de mar. Se conjetura con que fuera la piedra de los druidas. Foto: Catawiki.

Buscando información para este artículo me encontré esta entrada en el Diario de Oriente, un portal sobre noticias de los concejos orientales de Asturies, donde se cuenta la misma tradición, solo que en 2019.

“Os cuento. Parece ser, que cuando se acerca la época de apareamiento de estos reptiles, los “víboros”… se reúnen alrededor de una piedra muy especial que sólo ellos conocen y enrollándose con mucho cuidado eyaculan sobre ella…Parece ser que esa piedra, a partir de ese momento, adquiere unas propiedades mágicas y milagrosas, muy superiores a los antídotos existentes…”

De hecho, una historia muy similar a la escocesa la recoge Luciano Castañón en Asturias en 1976. Hablando sobre la piedra de la culebra dice que “se sujeta sobre la mordedura de la culebra; cuando se despega, se considera que la herida está curada. La piedra de la culebra absorbe el veneno depositado por el reptil en la mordedura; lo expulsa luego al bañarla en leche; seguidamente se guarda para un posterior uso. Asegura Bernardo Acevedo “Conocemos un Ayuntamiento que conserva dos, en él vinculadas, para servicio de los vecinos, y consta que una de ellas fue adquirida en cien ducados de vellón para siempre jamás del mundo.”

Algunas características que le confieren: negra, jaspeada, pulida, untuosa, oscura, azulada, porosa…

Para hacerlas se juntan siete culebras, entremezclándose. Depositan baba sobre la cabeza de una, y cuando se endurece aquella, queda formada la piedra; de tal modo que algunos, si ven una culebra con la cabeza grande y cuadrada, creen que posee la piedra de la culebra, La que tiene la piedra la suelta…” (Castañón, 1976)

Y encontré una hagstone, o piedra bruja, uno de los amuletos más antiguos de Europa
Una hagstone asturiana. Céltica

Parecida ¿no?

En Gran Bretaña aparecen aún en época medieval como cuenta la investigadora Roberta Gilchrist

Los animales fosilizados a veces se incluían como amuletos en las tumbas del período de conversión, en particular equinoides o erizos de mar fosilizados compuestos de pedernal. Solo hay dos ejemplos reportados de enterramientos medievales tardíos en Gran Bretaña, y ambos provienen de tumbas de bebés. Un equinoide proviene del cementerio judío de Winchester (Hampshire), en uso entre 1177 y 1290. El área excavada estaba reservada para niños, con bebés que representan 48 de los 88 entierros. Un bebé tenía un fósil de erizo de mar colocado cerca del cráneo. […] Considero este caso significativo como parte de una tradición antigua y generalizada de recolectar erizos de mar fosilizados para uso apotropaico. Los encontramos en tumbas de mujeres del período de la conversión y se exhibían de manera habitual en templos romanos de las provincias del noroeste del Imperio Romano. Fueron conocidos en toda Europa como “piedras de rayo”, debido a la creencia que las consideraba el residuo físico que dejaba la caída de un rayo. Sus dueños conservarían estas piedras en el hogar o directamente los portarían para protegerlos de los truenos y de los rayos, una creencia tal vez reforzada por el hecho de que emergen con facilidad en el suelo después de la lluvia.(Gilchrist, 2008, 136-137)

Las piedras del rayo en el resto del continente, incluida la Península Ibérica se han identificado con las hachas pulimentadas neolíticas, cuya historia más o menos venía a ser que se hundían 7 metros en el suelo y que cada año subían uno hacia la superficie, por tanto a los siete años de haber caído la piedra aparecía en la superficie.

En Navarra se ha documentado también el uso de fósiles de equinoideos como piedras del rayo. Suele aparecer en vetas de sílex, lo que entronca con esa idea que os comentaba al principio de que solían ser de ese material. Son las Las “cantellas”, “centellas” o/y “ramaskilluak” del Valle de Araquil. (Astudillo Pombo, 2008)

La piedra perforada, hagstone o holey stone

La segunda tradición en cuanto al origen, es que se trata de una piedra cuya perforación se la hace una víbora cuando la muerde, es decir es el hueco que deja el colmillo de una serpiente. Quizá una versión resumida de la primera. Y en este grupo encajan todas las piedras perforadas que se encuentran en la orilla y en la costa.

Y encontré una hagstone, o piedra bruja, uno de los amuletos más antiguos de Europa

Posiblemente éstas piedras perforadas son las que han sido usadas con profusión por todo el continente como talismán contra la brujería y otros seres del mundo feérico.

No tienen nada que ver con el rayo ni con las babas de serpiente, aunque como os conté, aparece una mordedura de serpiente en su formación. Salvo prueba en contrario no se me ocurre mejor explicación que la metáfora del río agujereando la piedra, muy similar a la serpiente mordiéndola.

Estas piedras, a diferencia de los fósiles de erizo alcanzan una difusión total por el continente europeo e incluso fuera de él. De hecho las piedras perforadas, de tamaño incluso megalítico siempre han sido designadas como piedras de poder. Los amantes que unen las manos a través de una de estas piedras están unidos para siempre, o los acuerdos que se firman apretando las manos en ellos no se deben romper nunca.

Para qué sirven

La piedra de los druidas, el erizo de mar fosilizado, ya dijimos que proporcionaba el don de la oratoria  a quien la portaba en un debate. En la Península Ibérica y el el noroeste de Europa proporciona la protección contra el rayo.

En Gales el nombre de la piedra hace referencia también a las serpientes. Glain Neidr es piedra de víbora. Es una leyenda que aparece en el Mabinogion, y gracias a ella Peredur consigue derrotar al Afanc, el monstruo del lago. En el ciclo artúrico ayuda a Gawain a hacerse invisible cuando está atrapado en un castillo.

La piedra se usaba contra las mordeduras de serpiente. La razón es sencilla, como os podeis imaginar, ya que eran ellas las que la fabricaban. En la Península ibérica, en Asturias, Galicia y León las piedras del rayo servían contra las mordeduras de serpiente (Rua Aller y García Armesto, 2010)

En Irlanda y Escandinavia se colgaban en los barcos para que les trajeran buena pesca y protección en la travesía. No sólo eso, a veces, se fijaba una piedra de bruja a la cuerda con la que se sujetaba el barco en el muelle. Así se evitaba que las brujas subieran a bordo o lo maldijeran. Un barco de pesca maldito ya no podía pescar, aunque las aguas que lo rodeaban contuvieran suficientes peces. En ese caso, era importante comprobar si la piedra bruja seguía sujeta al barco.

La piedra de bruja protegía también contra visitantes nocturnos no deseados. Hacía referencia a todas esas pesadillas y terrores nocturnos que en el imaginario popular eran provocados por la “bruja de la noche”, duendes, etc. En los países británicos esa criatura se llamaba también “night mare” (yegua de la noche), de donde proviene la palabra “nightmare” (pesadilla). Provocaba ahogos y falta de respiración mientras dormían. Lo que hoy llamamos comúnmente “apnea del sueño” antes se explicaba por una presencia sobrenatural.

Una piedra de bruja bajo la almohada, en la cabecera de la cama o alrededor del cuello te protegía de ella. También era prudente colgar una hagstone en la cuna de un bebé.

Relacionado con la yegua nocturna está el remedio recogido en el siglo XVI según el cual se usaba colgándola del cuello de los caballos para que no pudiera montarlos por la noche y que estuvieran agotados al día siguiente para trabajar. Además, había que escribir la oración sagrada en un trozo de papel, que debía fijarse a la piedra, e invocar a San Jorge. En Galicia y Asturias se pensaba que las brujas venían a ordeñar las vacas por la noche, e incluso que las serpientes chupaban su leche, pero para evitarlo colgaban toxo en las puertas de las casas y las cuadras o colgaban del cuello de las vacas algunos amuletos.

En Sussex era buena costumbre colgar de las puertas de los establos una hagstone con las llaves para proteger al ganado del interior contra las hadas. Esa costumbre se mantuvo también en Irlanda. También se colgaban en las puertas de los establos para proteger al ganado, o se colgaban del cuello de algunas reses si estaban enfermas.

De hecho una de las maneras de usarlas para proteger la casa es hacer un amuleto con una o varias llaves de hierro, de las antiguas y una hagstone atada a ellas. Este tipo de amuletos se documentaron en Inglaterra a principios del siglo XX.

Esta imagen está recogida en el Museum of witchcraft and magic de Cornualles. Os cuento una anécdota. Uno de los padres de la arqueología moderna, el general Pitt Rivers, tenía una hagstone enganchada a una vieja llave en 1880, que se encuentra en su museo en Dorset.

Y encontré una hagstone, o piedra bruja, uno de los amuletos más antiguos de Europa
Hagstone con llave. Foto Museum of witchcraft and magic

Así quedó la mía 🙂

Y encontré una hagstone, o piedra bruja, uno de los amuletos más antiguos de Europa
Amuleto hagstone en la casa Céltica
Conclusión

Lo cierto es que no he encontrado una prueba sólida del uso de piedras agujereadas en el Cantábrico o en el noroeste de España. Por el contrario, como en toda Europa hay piedras del rayo que son hachas neolíticas o fósiles de belemnites, que también se usan en Escocia como amuletos contra el rayo y se llaman velas de nomo. También, como os decía, en la zona del Cantábrico oriental hay fósiles de erizo de mar con esa función, igual que en las Islas Británicas. No es casualidad que los mejores yacimientos de sílex se encuentren allí, y que a medida que nos movemos hacia el oeste es cada vez más difícil encontrarlo. Tampoco es casualidad que el sílex, o pedernal haya sido la piedra para hacer fuego desde la Prehistoria hasta mediados del siglo XX.

Sin embargo, piedras perforadas las hay en todo el planeta por lo que es de suponer que no hayan sido ajenas a su uso aquí, pero como digo sigo investigando a ver hasta donde llego. Hay registro de piedras perforadas como usadas como colgantes entre los celtíberos pero creo que son perforadas intencionadamente por lo que no encajarían en este grupo.

En fin, si conocéis alguna referencia sobre el uso de piedras perforadas como amuletos en la Península Ibérica os agradezco que me dejéis un comentario o me enviéis un correo. Gracias 😉

BIBLIOGRAFÍA

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RODRÍGUEZ LÓPEZ, J. (1910) Supersticiones de Galicia, 2ª ed., Imprenta de Ricardo Rojas, Madrid,  pp. 145

CABAL, C. (1925)  La mitología asturiana. Los dioses de la vida,Talleres Voluntad, Madrid,  p. 275.

MORÁN BARDÓN, C. (1944) “Notas folklóricas leonesas”, en Revista de Dialectología y Tradiciones Populares,tomo IV. pp. 75–76.

CASTAÑÓN, Luciano (1976) Supersticiones y creencias de Asturias. Colección popular asturiana. Ayalga Ediciones.

MCNAMARA, K. J. (2007). Shepherds’ crowns, fairy loaves and thunderstones: the mythology of fossil echinoids in England, Geological Society, London, Special Publications, 273, pp. 279-294.

ASTUDILLO POMBO, H. (2008). “El rayo y los fósiles ibéricos (3)”, en folklor de los fósiles ibéricos. Visto el 4/3/2021 [http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2008/03/el-rayo-y-los-fosiles-ibericos-3.html]

GILCHRIST, R. (2008) “Magic for the Dead? The Archaeology of Magic in Later Medieval Burials”, Medieval Archaeology, 52:1, pp. 119-159.

RUA ALLER F. J. y GARCÍA ARMESTO, M. J. (2010). “Usos y creencias de la piedra del rayo en León”. II EPOCA nº 344, 61.

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