Viaje por Bretaña. Cancale, sol playa y ostras

Te recomendamos

En Bretaña, 1958. Una película de costumbres

Ya sabéis lo que me gustan estos vídeos que recogen la vida rural del occidente europeo. En ellos se...

Misión musical a Bretaña. 1939. Documentando el folklore bretón

Acabo la trilogía de vídeos antíguos y curiosos de la Céltica con esta espectacular (al menos en mi opinión)...

Así se consolida un menhir partido por un rayo

Lo hicieron en Bretaña, en el Prado de los Gigantes, en los alineamientos de Kerzerho, el segundo mayor después...
Redacción
Céltica es una revista atlántica, con vocación de conocer y dar a conocer la cultura celta de la fachada oeste de Europa en el público hispano hablante. Mi nombre es Fon y soy estudiante del Grado de Historia en la Universidad de Oviedo / Uviéu. Gracias por leerme.

Tiempo de lectura:3minutosDejamos Dol-de-Bretagne y nos hicimos una ruta bordeando toda la bahía del Mont-Sain-Michael. Es una enorme bahía orientada al Canal de la Mancha, que me sorprendió por lo plana que es, divisándose casi desde cualquier punto cualquier accidente geográfico que levante algo del suelo. Por ejemplo, desde Cancale se ve perfectamente el Monte Saint Michael, el Monte Dol, etc… y desde ellos se divisa sin problema la parte oeste del golfo, y por el este los acantilados normandos.

Es una carretera de pequeños pueblos con playas larguísimas, y bulliciosas. A medida que te acercas al cabo en el extremo este empiezan a aparecer los almacenes de venta de ostras y todo parece más turístico y también más poblado.

Sorprende al viajero el color turquesa de agua, con unas arenas blancas y playas muy limpias cuando la mar está en calma y el día despejado. Solo puedo daros esta descripción porque fue lo que me tocó ver.

Cancale es una pequeña villa marinera situada en el extremo oeste del golfo como os decía. Su economía subsiste actualmente de la venta de ostras, que son una verdadera industria local, y del turismo.

El casco urbano es bonito, como casi todos los lugares turísticos bretones, pero lo que destaca es su puerto. A los pies de las casas situadas en los muelles, se extiende una media luna de arena, que constituye un puerto abrigado del viento del norte, que aquí tiene pinta de sacudir de lo lindo. Esta orientación hace que sea un lugar perfecto para acercarse a comer en verano desde lugares muy próximos como el propio Saint-Maló y degustar las ostras y la sidra bretona. Tengo que decir, que me tocaba de piloto asi que sidra ni probarla, y ostras estando de viaje me dan un poco de respeto, así que pasé, aunque tenían muy buena pinta. Creo que si vuelvo a Cancale no me voy a poder resistir otra vez.

Cancale. Al fondo el Monte Saint Michel

- Recomendación -

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Te puede interesar...

La tumba del pequeño galo enterrado con su cachorro

Es uno de los últimos descubrimientos publicados por el INRAP, se trata de una excavación preventiva realizada con motivos...

Artículos relacionados