Viaje a Bretaña. Dol-de-Bretagne y el menhir de Champ Dolent

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Dejamos el Mont Saint Michel como os decía en la entrada anterior, y nos dirigimos a Dol-de-Bretagne. Posiblemente una de las ciudades con más historia del país. Pero antes hicimos una pequeña parada en un molino de viento que vimos en la carretera. Ya sabiamos que había molinos en Bretaña, lo mismo que los hay en Galicia, aunque ya no en uso seguramente, o los de Castilla que aparecen en Don Quijote.

Este que veis en las fotos sigue en activo, y se vende la harina que fabrica, entre ellas la apeciada de trigo sarraceno de aquí con la que se hacen las gallettes. Aunque ciertamente viven del turismo. Por unos pocos euros puedes verlo por dentro en una visita guiada.

Llegamos por fin a Dol, ya adentrándonos en Bretaña después de dejar Normandía. Allí además, en medio de su casco histórico, nos encontramos con Nominoë, (dale al link si quieres saber más, escribí un artículo sobre él hace nada), es el padre de la nación bretona, representado en una estatua de piedra frente a la Catedral de San Samson.

Os recomiendo que os paseis por la oficina de turismo y que os hagais con uno de esos planos numerados de la ciudad. En todos los puntos de interés teneis paneles en francés, inglés y bretón. Un apunte. Las explicaciones en francés eran largas, las de la versión en inglés, algo más cortas, y las que estaban en bretón casi exiguas. Supongo que la ubicación de los paneles pertenece al estado francés, porque si no no le veo explicación.

Lo primero que nos llamó la atención fue la catedral. Vereis, en España estamos acostumbrados a ver nuestras enormes catedrales donde el gótico eleva la piedra al cielo, y los grandes vanos dejan entrar la luz a raudales. La catedral de Saint Samson pese a ser gótica no es de este tipo. Es una construcción pesada, relativamente pequeña y con una de sus torres sin terminar, como nuestra catedral de Oviedo/Uviéu.

Es un lugar de recogimiento, pero también es una fortaleza. Parece responder más a las necesidades de un país en guerra que a la de unos fieles piadosos en un tiempo de paz. A mi me encantó. Levantada en el siglo IX fué quemada en 1203 por el que fuera rey de Inglaterra, Juan sin Tierra. Lo que vemos en la actualidad son varias fases de reconstrucción posterior que alcanzó hasta el siglo XV. Durante la Revolución Francesa pasó a ser un templo de la razón y luego un establo de ganado.

Dol-de-Bretagne fue sede episcopal del ducado de Bretaña en la época de Nominoë, imaginaros si tuvo importancia para este país en su momento.

Una cosa curiosa. En la catedral hay un pozo de agua. Este pozo está comunicado con otro pozo en el exterior. Parece ser que el pozo original era donde se abastecía el pueblo de agua dentro de la muralla. Al levantar la catedral el pozo quedó dentro así que se excavó un nuevo pozo, supongo que como resultado de la presión popular, para que hubiera de nuevo una fuente de agua pública.

Saint Samson, el obispo que vino en una barca de piedra.

Como os digo esta es tierra de leyendas. La catedral está dedicada a Saint Samson, uno de los primeros santos bretones, del siglo V d.C. que fundó en Dol un monasterio. Según la leyenda el santo, proveniente de Britania, cruzó el Canal en una barca de piedra.

Este mito universal del mundo celta es el mismo que nos encontramos en Santiago o en los santos fundadores de otras ciudades del cantábrico.

La realidad es que era hijo de una familia noble. Su padre era Amon de Dyfed y su madre Ana de Gwent. Parece ser que a través de una visión los padres reciben la orden divina de entregar al los monjes y hacer que se ordene. Llega a abad hacia el 521.

Los santos celtas de las islas emprendieron viajes de apostolado entre los siglos IV al VI, probablemente uno de ellos Maeloc, llegara a las tierras entre Asturias y Galicia como os contamos en la sección de Britania. Samson es de la misma época. Predicó en Cornwall, en las islas del canal y en Bretaña, donde, como os decía fundó un monasterio en Dol, y donde se levantó posteriormente la catedral que veis en las fotos dedicada al santo.

La ciudad de Dol

Es una ciudad digna de visitar, pese a que vereis pueblos mucho más evocadores que éste. Callejuelas de piedra con casas de entramado de madera, plazas y edificios bien cuidados que merece la pena ver con calma. También está el Cathedraloscope, un centro dedicado a la construcción y simbolismo de las catedrales.

El museo de Dol está en la Rue Ceinte, una calle que merece la pena que visiteis, porque es donde se encuentran algunos de los edificios más significativos de la ciudad. Era la calle de los canónigos y evidentemente conserva las mejores casas de la ciudad, de entre el siglo XV y el XVII.

Una curiosidad de esta ciudad. Hay una calle llamada Rue des Stuarts. Es la calle principal, y como veis lleva el nombre de los Estuardo, la familia real de Inglaterra y Escocia. Esta familia era originaria de esta ciudad. Ahí está la casa más antigua, que es del siglo XI, hoy una floristería, con unos preciosos arcos románicos, aún en perfectas condiciones.

Por poner un pero diría que es una pena que no esté peatonalizada en el centro histórico. Los coches aparcados no te dejan ver realmente lo bonita que es la arquitectura de esta ciudad.

Tras pasar un tiempo en Dol, ver algunas tiendas y como se iba acercando la hora de comer nos dirigimos a otro sitio que tenía ganas de visitar desde hace mucho tiempo y que se encuentra en las afueras de esta villa, el menhir de Champ Dolent.

 

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