Razas celtas, la raza Ouessant, una de las ovejas más pequeñas del mundo

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Ovejas Ouessant. Foto C Commons
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En el Finisterre bretón, está la isla de Ouessant. En realidad es un pequeño archipiélago, del que sólo dos islas, Molène y Ouessant están habitadas. El nombre de esta última proviene del término celta Ouxisama (la más alta), supongo que debido a los picos de rocas que rodean una costa, que por otro lado no es alta en absoluto.  Lo cierto es que es un lugar duro, batido por los vientos y las grandes marejadas del mar de Iroise, en el Atlántico, y este hecho ha sido trascendental para la morfología de esta raza de oveja celta.

Faro de Kereon. Foto Y. Boelle en Tourisme Bretagne

En la isla existen vestigios de poblamiento desde la Edad del Bronce (el Cromlech de Penn Arlan) y en otro lugar de la isla, en Mez Notariou se detectó un asentamiento de ese mismo periodo, que subsistió durante la Edad del Hierro y llegó a época romana. Se puede llegar en ferry desde varios puntos de la costa bretona. Cuando estuve en Bretaña tenía intención de ir, pero no pudo ser, hay que dejar siempre algo para el próximo viaje 🙂

La raza Ouessant (Ushant) proviene la rama de ovejas celtas, a la que pertenecen distintas especies, como por ejemplo nuestra oveya xalda, de Asturies. Se caracterizan por la lana negra, reducido tamaño, cornamenta en los machos, etc… Las antepasadas de esta raza se localizaban en la zona de las montañas de Arrée, en el centro del parque natural regional de Armórica, en Bretaña.

Carneros Ouessant. Foto Le mag des Animaux

Todo indica que es una adaptación local de la raza debido a las duras condiciones de la isla. Un hecho evolutivo que tiene paralelismos en todos los biotopos aislados del planeta, donde los animales tienden a ser más pequeños como respuesta a la adaptación al medio. Eso nos daría una idea del tiempo que lleva en la isla. De todas formas, con una diversidad genética reducida, como veréis más adelante, y un entorno duro, el proceso puede haberse acelerado bastante.

La referencia más antigua las situa en 1750 en las citadas montañas de Arrée y en Ouessant, describiéndola como raza de ovejas pequeñas negras. En 1899 se las describe de esta manera:  «Las cubre un grueso vellón, una especie de crin impermeable a la lluvia, que las hace parecer, sin esquilar, de un tamaño razonable. Pero cuando las tijeras han pasado por encima de ellas sólo quedan animales  más pequeños que un perro. Dos personas se comen fácilmente una de sus patas, cuya carne es muy sabrosa. De tamaño muy pequeño, de una raza particular en la isla, tienen grandes cuernos enrollados como los cuernos de muflones «. Apenas 40 años antes de esta descripción se habían contabilizado 6000 ejemplares.

La Ouessant es la oveja más pequeña del mundo, con una altura a la cruz de no más de 0.45m en las hembras adultas, y los 50cm en los machos. No pesa más de 20kg.

Aunque es característica su lana negra, no es sólo de este color, la hay marrón e incluso blanca. Los colores originales eran negro y blanco. Con estas cifras os podéis imaginar que su productividad es muy escasa tanto en lana como en carne (que dicen que es de buena calidad), que era el motivo tradicional por el que se criaba. Además sólo tiene un cordero al año. Esto hizo que se introdujeran otras razas más grandes y productivas a principios del siglo XX sin excesivo éxito ya que los animales no se adaptaban al entorno.

Sin embargo hay una anécdota. En 1935 un barco griego que encalló en la escarpada costa de la isla liberó un carnero y dos ovejas de otra raza. En ese momento dicen que comienza el declive de la raza, ya que consiguieron cruzarse y subsistir. A partir de ahí hubo nuevos mestizajes  lo que llevó a la raza a la extinción en la isla en los años 70.

En esa época un grupo de criadores comenzaron a recuperar la especie. Ya unas décadas antes se habían localizado ejemplares de la raza en el continente, por ejemplo el llamativo caso de 10 ejemplares en el Jardin des Plantes de París, así como en los alrededores de Nantes. A partir de ellos se fue recuperando la especie y hoy en día parece que está estabilizada, gracias a una habilidad en la que esta pequeña raza es muy buena: se usan para mantener a raya el césped de una manera totalmente ecológica, y son muy resistentes, por lo que es el animal indicado para mantener grandes espacios de prado. Recuerdo en Carnac que entre los menhires había ovejas haciendo este trabajo.

Ovejas en Carnac. Actualmente son las únicas que pasean entre los menhires. foto Céltica

Enlaces:

En España
https://www.facebook.com/Asociacion-ovejas-ouessant-560643151105555

En este link hay muchísima información (Bretaña)
https://elevagedelila.jimdofree.com/

La oveja en Inglaterra
https://www.ouessantsheep.org.uk/

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