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Os cuento una historia vivida en primera persona sobre cómo llegamos a veces a reencontrarnos con las tradiciones, y de cómo cuando uno las estudia, acaba teniendo la sensación de que más que aprender, lo que estamos haciendo es recordar.

Con motivo del post sobre el solsticio de verano y la noche de San Juan, escribí una entrada en la que mostraba varias tradiciones de esta festividad pagana en la esquina noroeste del país. Entre las tradiciones recogidas en Galicia expuse cómo allí recogen las hierbas de San Juan y elaboran con ellas un ramo. Es una tradición que sigue muy viva, yo creo que cada vez tiene más fuerza.

La cosa es que hay muchas hierbas candidatas a formar parte de ese ramo que suele ser de siete hierbas distintas, y no es por equivocación de los que practican la tradición, sino que en mi opinión se trata más de adaptación a las variedades locales del rito, cosa por otra parte muy lógica.

La receta típica de la frontera León Galicia es esta:
Hierba de San Juan (hipérico), Malva, Saúco, Rosa silvestre, Tomillo, Cantueso, Menta.

Leyendo en la documentación que tengo, preguntando a amigos que viven allí y recogen las hierbas, etc. recibí mucha información al respecto, cosa muy rara en este tipo de investigación, multitud de “recetas”, uso que se le da al ramo, etc…

Las abuelas cogían hierbas

Por otra parte, como bien sabeis, no sólo escribo sobre tradiciones, sino que también intento practicarlas y transmitirlas a mis cachorros. Pues bien, hace unos años, mi mujer y yo recordamos como nos habían contado que sus abuelas (leonesas), recogían plantas en esta época del año para luego tener un buen “botiquín” en invierno. En los pueblos no había acceso a fármacos, y ellas practicaban una vieja costumbre que habían recibido de sus madres.

Por desgracia no teníamos ya la suerte de contar con la compañía de las que habían salido al campo a recogerlas, pero a cambio madres y tías recordaban los nombres de algunas de ellas y cuando salir a recogerlas. Es curioso, porque confirmé que la tradición asturiana de coger la flor de sabugu/sauco la mañana de San Juan, es igual a los dos lados de la cordillera. También que lavaban la piel con esas plantas y las usaban para usos medicinales. Al final conseguimos sacar una receta familiar de lo que creiamos que era una infusión para la tos, catarros, etc (eso nos dijeron) hecha con flores y plantas recogidas en torno al solsticio

Yo soy aficionado a las infusiones, y me dí cuenta de que, efectivamente, todas las que entraban en la receta tenían varias propiedades medicinales, pero, como me confirmó una amiga aqui en Asturias, “las infusiones no deben mezclar más de tres plantas”, ya que suele pasar que unas anulan los efectos de las otras y no sirven para nada. Algo no cuadraba. No podíamos tener una receta de tantas plantas para infusionar, si lo cierto es que esa tradición de un máximo de tres plantas parece una constante en todo el noroeste.

¿Una posible pervivencia de la costumbre?

Lo dejé apartado a un lado, hasta hace unas semanas, cuando investigando sobre el ramo de san Juan me di cuenta de que las hierbas que lo componen son más o menos las mismas que recogían las abuelas en torno al solsticio en León!!.

Malva, rosa silvestre, saúco cogido el día de San Juan, Cantueso, tomillo, hierbabuena y amapola (pétalos).

Automáticamente surgen varias pregunas. ¿No será que nuestras abuelas en realidad estaban cogiendo las plantas del ramo de san Juan?, ¿Habrían perdido la costumbre de hacer el ramo, pero guardaban la tradición de recoger esas hierbas en concreto?, evidentemente el uso medicinal que le dieran luego probablemente sería infusionandolas por separado o combinando unas pocas. Quizá la persona que nos transmitió la receta recordaba vagamente que eran para uso medicinal y dió por supuesto que era mezclando todas.

En fin, es una anécdota sobre costumbres, abuelas y solsticios. pero me apetecía compartirla con vosotros. La foto es de la mezcla de hierbas el año pasado. Daba una infusión negruzca pero de sabor agradable.

Seguimos cogiendo las hierbas (menos la amapola porque no me gusta el sabor), y la verdad es que es placentero tomarte una infusión de ellas recordando a esas abuelas y su sabiduría.

 

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2 Comentarios

    • Estoy convencido de ello Marié. El ramo de hecho es una tradición que se mantiene también fuera de España, evidentemente con sus hierbas locales, pero la costumbre es la misma. Supongo que en algunos territorios se perdió pero se mantuvo lo práctico, es decir, las hierbas medicinales recogidas ese día.

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