El término «irlandés negro» ha estado en circulación entre los emigrantes irlandeses y sus descendientes durante siglos. Sin embargo, como tema de debate histórico, casi nunca se hace referencia a él en Irlanda.

Básicamente haría referencia a personas que teniendo origen irlandés tienen cabello oscuro, así como piel y ojos oscuros. Cuando hablamos de oscuros lo hacemos en comparación con el pelo rubio, piel muy blanca y ojos claros de otros nativos de la isla.
La historia de Irlanda está tachonada de llegadas de diversos pueblos, desde el neolítico hasta la edad moderna, como veremos en este artículo. Se la conoce como el corazón celta de Europa porque se presupone que en ella sobreviven aspectos de esta cultura que han llegado hasta nosotros prácticamente sin «contaminación» de otras culturas. Los celtas llegaron a la isla en torno al 500 a.C. y hoy en día se pone en duda si se trató de una aportación masiva de gente o más bien de la adopción de ciertos modelos culturales por la población indígena de la isla, y por ahí parece que van los tiros de la arqueología moderna.
Los vikingos llegaron a partir del 795 d.C. y esta vez si están mejor documentados. Brian Boru los derrotó definitivamente en 1014 y a partir de esa fecha se integraron en la sociedad irlandesa. Fueron gaélicos y formaron septos, que son familias parecidas a los clanes.

En 1170 y 1172 Strongbow lidera las invasiones normandas y también se acabaron identificando con la población local. De hecho, todas las supuestas invasiones de Irlanda desde la antigüedad, excepto la de los colonos ingleses y escoceses del Ulster, acabaron de
la misma forma, es decir, integrándose en la anterior población irlandesa.

Todos los grupos humanos que llegaron tenían diferentes características físicas, pero estas no siempre acabaron definiendo a su población. Pongamos un ejemplo, los vikingos recibieron en numerosas ocasiones el nombre de «invasores oscuros» o «extranjeros negros». Gall es la palabra gaélica para extranjero, y dubh significa negro o de color oscuro.

Estas palabras se incorporaron a los apellidos y nombres de familias extranjeras. Por ejemplo Doyle en irlandés es «O’Dubhgall» literalmente «extranjero oscuro». Gallagher es «O’Gallchobhair», que significa «ayuda extranjera» en gaélico.

Es decir, vemos que a pesar de que genéticamente hablemos de un pueblo donde los rubios y de piel clara son la mayoría, en realidad pasaron a la historia como extranjeros oscuros. Evidentemente haciendo referencia más a sus intenciones que a su fisonomía. Con los normandos pasó otro tanto de lo mismo.

Posiblemente el término «irlandés negro» haga referencia a grupos de inmigrantes posteriores a las invasiones celtas, que son consideradas como la gente «irlandesa de verdad» para entendernos, es decir, los gaélicos.

En cuanto a lo que nos toca, existe otra teoría que hace referencia a un contacto humano más reciente. Existe una tradición por la cual el término «irlandés negro» hace referencia a los descendientes de comerciantes españoles que se establecieron en Irlanda, lo que incluiría también a los descendientes de los pocos marineros que se salvaron del desastre de la Armada española en 1588.

Es sorprendente, sin embargo, cómo esta historia es muy similar a la antigua leyenda irlandesa de los Milesios que se establecieron en Irlanda habiendo viajado desde España.
Añadir por último que «irlandés negro» ha surgido en los últimos tiempos como una virtual insignia de honor entre algunos descendientes de inmigrantes. Es poco probable que se conozca el origen exacto del término y también es probable que haya tenido varias iteraciones diferentes, dependiendo del contexto histórico. Por lo tanto, sigue siendo un término descriptivo utilizado para muchos fines, más que una referencia a una clase real de personas que pueden haber sobrevivido a los siglos.

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