Casco de Agris. Museo de Angouleme. Foto CC
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Es frecuente que nos encontremos con afirmaciones tales como que un pueblo de la Edad del Hierro manifiesta un arte celta, y después nos aparezca una referencia al arte celta de los monasterios medievales irlandeses. Se debe a que la caracterización del arte celta responde casi a la misma complejidad y extensión temporal que el propio concepto de qué son los celtas. Estamos hablando de un periodo que se extiende geográficamente desde Iberia hasta Turquía y temporalmente entre el siglo VIII a.C. y el XI d.C. así que os podeis imaginar lo complejo de abordar esta cuestión.

También debemos tener en cuenta que hablamos de arte material, es decir, plasmado sobre objetos que han sido recuperados a través de la Arqueología. No entramos ni en el ámbito musical ni en el literario.

En este post quiero reflejar brevemente cuáles son esas distintas facetas y etapas del arte celta, que son aceptadas comúnmente en la literatura académica y en la divulgación, con el objetivo de conceptualizar un poco de qué estamos hablando. Por fuerza tiene que ser muy breve y sólo caracterizaré por alto los distintos periodos. Al final os paso una bibliografía consultada y recomendada que espero que os sea útil aunque hay infinidad de investigaciones recientes en este ámbito que deberíais leer.

Un arte pre-celta. Hallstatt en centroeuropa y los primeros pueblos de la Edad del Hierro en Iberia.

Tradicionalmente se ha considerado que la producción cerámica y metalurgica de Hallstatt C y D es decir entre el 700 y el 500 a.C. se considera el primer arte celta, por la sencilla razón de que el paradigma de estudio de los celtas en los comienzos de la Arqueología, situaba en Centroeuropa el origen de los celtas.

Como convencionalismo nos sirve, pero sólo para caracterizar a esos pueblos. No podríamos incluir las manifestaciones artísticas del occidente atlántico en ese periodo, ya que la difusión es relativamente difusa en este espacio geográfico, sin embargo las fuentes escritas ubican específicamente a los celtas más allá de las Columnas de Hércules en este periodo, por tanto el paradigma no se sostiene.

Sería más correcto hablar de un arte céltico centroeuropeo de la primera Edad del Hierro y un arte céltico ibérico del mismo periodo, como mínimo.

Qué entendemos por arte celta
Grabado de objetos recuperados en Hallstatt. CC

El arte asociado a la cultura Hallstatt está compuesto de ornamentos geométricos donde priman las rectas sobre las curvas. Son diseños intrincados que cubren toda la superficie de la pieza y en los que se adivina una manera de proceder que acabará siendo el patrón de diseño del arte de La Tène. Como todo tipo de arte está sujeto a influencias exteriores, y en Hallstatt esa influencia se llama Grecia. La sociedad de los principados Hallstáticos recibió con los brazos abiertos las piezas de arte transportadas por los comerciantes griegos que subieron hasta sus territorios. Al mismo tiempo, a través de estas vías y del contacto comercial se expande por otras áreas, llegando a lugares tan alejados como Irlanda.

Existe un arte figurativo en forma de animales y humanos, sobre todo en las representaciones religiosas. Por ejemplo en recipientes metálicos y en los carros votivos de bronce.

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Carro votivo de Strettweg. Licencia CC

En la parte final de este periodo encontramos en Iberia la aparición de la cultura Celtibera en torno al siglo VI a.C. con un arte que irá desarrollándose sobre todo durante los dos siglos siguientes, alcanzando su apogeo en la segunda Edad del Hierro, momento en el que en la parte centroeuropea se está desarrollando el arte de La Tène. Destacan las representaciones figurativas sobre cerámica y la metalurgia, también figurativa y de motivos geométricos e idealizados.

En el noroeste de la Península Ibérica se produce la formación del mundo castreño, heredero del ámbito de influencia atlántico donde encontramos metalurgia y motivos geométricos que, como en el caso de la Celtiberia alcanzarán su máxima expresión en los siglos posteriores. En esta época parecen continuar los motivos geométricos arcaizantes del Bronce Atlántico Final que perdurarán durante la existencia de la cultura hasta la llegada de Roma y que sin duda, recibieron influencia meseteña en el desarrollo de la metalurgia. La cerámica sin embargo parece mantener el carácter arcaizante en todo el territorio salvo algunas excepciones.

El arte de La Tène.

Considerado el primer arte plenamente celta por la escuela franco-germana. En La tène encontramos un rico yacimiento donde una extensa necrópolis permite caracterizar un tipo de arte desconocido hasta este periodo, plenamente desarrollado. Situado entre el este de Francia y el oeste de Alemania en su fase inicial, pronto se difundirá por prácticamente toda Europa occidental. Sabemos que la mayor parte de expansión de estas formas artísticas se hicieron por difusión, a la luz de los nuevos descubrimientos en genética y Arqueología.

Qué entendemos por arte celta
Hallstatt y La Tène. fuente Europedia

El estilo antiguo de la Tène adapta los motivos de otras culturas con las que está en contacto. El centro de Europa es un lugar intensamente comunicado con la Península Itálica, donde los Etruscos, Griegos, etc… poseen culturas intensamente desarrolladas en el ámbito artístico. Por otro lado el arte escita aparece entre las influencias que recibe por el Este.

Hasta ahora se considera que la expansión de este tipo de arte se produce de Este a Oeste, penetrando en los extremos occidentales del continente y fusionandose con los estilos presentes en estos territorios, más arcaicos y emparentados con el anterior periodo hallstático y las pervivencias indígenas (muy marcadas) de estos territorios. Por ejemplo el arte celtibérico y el atlántico incorporan elementos de este estilo, sobre todo en la metalurgia, lo mismo que Irlanda, donde perviven tradiciones culturales más antiguas.

Qué entendemos por arte celta

El estilo antiguo la Tène se caracteriza por el empleo masivo de las curvas, con motivos vegetales y de hojas en forma de palmeta, flores de loto, etc… es el estilo Vegetal, o estilo Waldalgesheim.

El estilo medio y tardío de La Tène se manifiesta sobre todo en la decoración de espadas con motivos vegetales y también en adornos femeninos, como los anillos latenienses, que tienen una factura exquisita.

Son muy representativos los objetos destinados a la élite militar y a los banquetes, ceremoniales en muchos casos, torques, fíbulas y otras joyas que si bien provienen de tradiciones culturales anteriores, como por ejemplo, el Bronce, alcanzan en este periodo un momento de desarrollo espectacular.

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Fíbula Celtibérica

Una de las obras más representativas de este periodo podría ser el Caldero de Gundestrup, donde vemos todos los elementos de arte propiamente celta e influencias orientalizantes presentes en él.

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Caldero de Gundestrup.
¿Arte celta en época romana?

La llegada de Roma al occidente europeo significa sin duda una interrupción de la evolución del arte indígena. Vemos cómo desde Iberia hasta Turquía se imponen estilos que ya básicamente son romanos con cierta caracterización indígena, pero sin duda, diferentes a los estadios precedentes.

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Epona. No se conocen representaciones figurativas de este tipo, de dioses y diosas celtas hasta época romana

Al menos en el continente encontramos nuevas formas de representación en forma de esculturas donde lo que perviven son los motivos originales pero no la forma de plasmarlos. Al menos en el continente europeo. En las Islas Británicas encontramos una pervivencia de formas y motivos de la Edad del Hierro que han venido a denominarte La Tène tardío, representado sobre todo por armas, torques y otros objetos en Irlanda (sobre todo en la parte norte) y Escocia y el oeste de la isla, donde sobreviven formas latenienses hasta al menos el siglo V d.C. La mayor parte de Britania sigue los mismos pasos que el continente con el que mantiene una relación más estrecha.

Arte celta post-romano o medieval.

Se denomina así al arte comprendido entre los siglos V y X y exclusivamente desarrollado en las Islas Británicas. Es un arte que está muy marcado por influencias externas, sobre todo procedentes del norte y noroeste del continente.

Realmente se entiende como arte celta medieval, pero deberíamos denominarlo arte irlandés medieval ya que básicamente se conforma con una base indígena marcada por una potente influencia externa.

El caso de Irlanda es especialmente significativo ya que permanece fuera del Imperio Romano, aunque recibe influencias provenientes del comercio y posiblemente también de refugiados de otras zonas próximas en sus partes iniciales, por lo menos entre los siglos V al VII d.C.

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Libro de Kells.

Sin duda el momento que marca un punto de inflexión en el arte celta insular es la llegada del cristianismo. La penetración de la nueva religión se realiza importando formas culturales tanto del mediterráneo como del mundo Sajón presente en la isla vecina. Esto da lugar a una nueva forma de arte llamado hiberno-sajón cuyo momento de esplendor en el siglo VII y VIII s.C. se ve interrumpido por la destrucción de los grandes monasterios en época Vikinga. La influencia escandinava en el arte insular viene dada por la aparición de poblaciones gaelico-nórdicas que cambian la evolución del arte temprano medieval irlandés. Esta forma de arte acaba con la invasión normanda de la isla en el siglo XII, momento en el que se implanta el Románico continental.

Posiblemente las obras más representativas de este periodo son el Libro de Kells en cuanto a manuscritos, o el broche de Tara o el relicario de San Patricio.

Qué entendemos por arte celta
Broche de Tara. Museo Nacional de Irlanda. Dublín. Licencia CC
BIBLIOGRAFÍA

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Las gentes de la Edad del Hierro en el occidente de Iberia.
Ed. Gonzalo Ruiz Zapatero
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Romilly Allen, J. (2002). «Arte Celta». Edimat
Douane, O.B. (1996) «Celtic Art». Brockhampton Press

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