Torques de Centroña. Museo de Lugo
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En 1912 un agricultor se topó con una pieza de arqueología castreña excepcional, el llamado torques de Centroña. Un lugar a la orilla de la ría de Betanzos, a medio camino entre Coruña y Ferrol que destaca por su belleza, además de por la cantidad de lugares arqueológicos que concentra. Curiosamente, se tiene bien documentado el hallazgo de dicho torques ya que salió publicado en la prensa local. Os dejo una transcripción del artículo de 1912 y la fuente original que recoje el artículo.

Ecos del Eume nº 138, 22/09/1912, domingo.
HALLAZGO ARQUEOLÓGICO
Hace dos semanas encontrábanse Juan Leira Leira y su famila procediendo á la recolección de patatas en una finca de su propiedad, situada en el sitio de Casabella, lugar de Castrelo, de la inmediata parroquia de Centroña, cuando en el azadón que manejaba para levantar las patatas encontró un trozo de metal, al que, no dándole importancia, lo depositó en
el suelo, hasta la noche, en que, terminadas las faenas agrícolas, lo llevó para casa.

Al próximo domingo encargó el Juan Leira á una hija que trajese al pueblo el trozo de metal, para ver si por él le daban cinco pesetas, por los dibujos que tenia. Verificólo asi y se presento en casa de un relojero de esta villa, quien, después de reconocerlo, le ofreció 125 pesetas. Júzguese de la sorpresa de la conductora a enterarse del precio tan crecido por el trozo en cuestión, al que daban tan poca importancia. No quiso oir más, para incontinenti dirigirse á casa de nuestro distinguido amigo D. Domingo Alvarez Freire, persona de toda su confianza, al que se lo entregó, para que este señor se encargase de ver ó averiguar lo que era.

Efectivamente, lo reconoció el Sr. Caruncho, en la Coruña, y manifestó que era oro gallego de Sil, muy fino, pesando seis onzas, por el que ofreció 450 pesetas. El Sr. Badia (D. José), nuestro estimado amigo, á quien se lo mandó su tío, el Sr. Alvarez, se lo llevo al Sr. Murguia, quedando encantado este señor del trozo que se le exhibia, por concurrir en él circunstancias especiales que hasta la fecha no habia observado en otros. La amabilidad del Sr. Alvarez Freire nos ha permitido tener la dicha de ver el trozo de oro gallego, que tiene forma de medio círculo, algo abierto, y que resulta ser la mitad de una torque ó collar que como insignia ó adorno llevaban los antiguos, de unos quince centímetros de largo, en  forma de espiral superpuesta, y una especie de cuatro rosetas formadas con un finísimo hilo de oro, terminando por uno de los extremos con una perilla, y por el otro aparece como si fuera cortado por el azadón.

Según la autorizadísima opinión del Sr. Murguia, que ha fotografiado el trozo de torque,
pertenece a los tiempos de los romanos ó celtas, y que este hallazgo se ocupará en las
revistas profesionales.

El sitio donde fue encontrado pertenece a un lugar que es uno de los más inmediatos á la
Capilla de Breamo, donde existió en época remota un convento de Templa-rios, que tuvieron existencia desde 1118, en que se fundó la Orden, hasta 1312, en que se ha suprimido, resultando ser a la vez, con la de Villamateo, la parroquia más antigua que por aquí se conoce. Créese que habrá en la finca alguna sepultura celta, y con el fin de averiguarlo y de ver si se encuentra el otro trozo del torque, se van á hacer alli excavaciones.

Según nuestras noticias, ofrecen ya por esta mitad de collar mil pesetas, y para el caso de que aparezca la otra mitad, su valor en conjunto ascenderá a cuatro mil pesetas.

Fuente:CÁTEDRA. Revista eumesa de estudios http://catedra.pontedeume.es/21/torques_catedra2101.pdf

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