Esperanza Martin en Lucus. Foto El Comercio
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Los arqueólogos volverán a excavar los restos del núcleo romano de Lucus Asturum este verano. El Ayuntamiento de Llanera, que el año pasado impulsó las excavaciones dirigidas por Esperanza Martín, está preparando una nueva campaña para continuar investigando el yacimiento. Así lo aseguró ayer el alcalde del concejo, el socialista Gerardo Sanz, que precisó que la contratación de esta nueva campaña, que de nuevo financiará íntegramente el consistorio, está ya en proceso de tramitación.

Confirmada la realización de nuevas excavaciones en busca de la ciudad astur más importante de época imperial. Lucus Asturum, es casi un misterio arqueológico, ya que frente a las referencias de las fuentes clásicas, las pruebas arqueológicas de la existencia de una gran ciudad en la llanura central asturiana son casi nulas, a excepción de los restos de una villae y unas termas de grandes dimensiones.

El ayuntamiento de Llanera volverá a financiar las excavaciones este año, dirigidas de nuevo por Esperanza Martín. La zona de excavaciones se encuentra cerca de la Morgal, donde las últimas prospecciones dieron como resultado un conjunto termal de entre los siglos II y IV d.C. De ellas se deduce que la zona estaba densamente poblada, y además en un nudo de comunicaciones lo que parece confirmar las fuentes escritas.

El área de excavaciones, de unos 200m2 se eligió en base a nuevas técnicas de fotografía aérea que ya se usaron para determinar la zona a excavar desde la primera campaña. Un dato relevante es que creen que ese tamaño excavado corresponde al 30% del tamaño total del edificio estudiado.

De los resultados de las próximas excavaciones podría determinarse de una vez si Lucus se trataba de una ciudad o bien de un vicus viarius (conjunto de edificaciones comerciales, pequeñas villas, etc. a lo largo de una vía o nudo de comunicaciones), como el descubierto en León en la zona de la Lastra – Puente Castro.

El hallazgo de las termas de la Morgal viene a sumarse a las que hay cerca de las primeras excavaciones, y según la arqueóloga directora de la campaña podría haber unas terceras termas por los indicios encontrados. Esto es un dato significativo del tamaño del yacimiento, ya que por ejemplo, en Legio se encontraron dos termas por el momento y ya era una ciudad importante en comparación con las encontradas entre los astures transmontanos.

El yacimiento se excavó por primera vez en 1927

“Se encontraron cimientos de varias edificaciones y, entre los restos de muros derruidos, se hallaron restos de cerámica”. Así arranca el relato de aquella excavación en la que abrieron zanjas “donde había indicaciones de construcciones antiguas”. Al lado del llamado “camino de la Piedra de Lugo”, aquellos investigadores localizaron la muralla. “Se encontró un cimiento de un muro que por sus dimensiones y sistema de construcción creemos que es una muralla empleada para guarda y defensa de las ciudades”, reza el texto. A renglón seguido detallan sus medidas y tipo de construcción: dos metros de espesor y un mortero similar al cemento.

“Esta muralla como el resto de cimentaciones que hemos encontrado, están a una profundidad que nunca es superior a cincuenta centímetros”, explica Cuesta en este relato de la excavación. Otro de los grandes hallazgos de aquella campaña es la presencia, junto a la muralla, de “una complicada red de cimientos de edificios”. En esta zona localizaron un pavimento de piezas de base rómbica que con una superficie de 150 metros cuadrados.

En los trabajos de 1927 también localizaron restos humanos. En concreto, un sarcófago de piedra con un esqueleto, junto a otros restos humanos. Los investigadores concluyeron entonces que allí hubo “una necrópolis que ocupa las fincas próximas”. (LNE 2018)