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Hoy nos vamos a uno de los descubrimientos más recientes dentro de la cultura castreña de Galicia, el de Coto do Espiño, en Boiro. Los incendios forestales de 2014 en el suroeste de Galicia, tuvieron una consecuencia inesperada. Al acondicionar los terrenos después del desastre medioambiental en la zona de Moimenta, se encontraron miles de restos de cerámicas antiguas y que llevaron al descubrimiento de una importante zona arqueológica, y no es para menos, ya que en un reducido espacio aparecen tres yacimientos que van desde el calcolítico (edad del cobre) hasta prácticamente el cambio de era.

Los restos se distribuyen principalmente entre el prehistórico Chan do Cerqueiro, donde se encontraron miles de restos de cerámica de cronología hacia 2.500 a.C. y la parte de Coto do Espiño donde estaríamos hablando de un poblado que podría haber sido fundado en la Edad del Bronce (siglo X a.C.) y que estuvo poblado al menos hasta la segunda edad del hierro en el siglo II a.C.

El castro de Coto do Espiño

Las primeras investigaciones de 2016 en Coto do Espiño documentan un poblado, por los restos de cerámica, que tendría una datación entre el siglo IV y el II a.C. Los restos de construcciones que se conservan son una vivienda circular y otra edificación anexa que podría ser un almacén, ya que aparece un molino de tipo romano en su interior. También aparece un petroglifo en las inmediaciones, lo que da pistas sobre la antigüedad del poblamiento de esta zona.

Son viviendas de planta eliptica, similares a las del castro de Baroña, y de gran tamaño. La zona de excavaciones en 2016 era de unos 25 metros cuadrados, y por el numero de viviendas encontradas y su distribución los arqueólogos ya suponen que nos encontramos con un castro de unas dimensiones espectaculares.

Pero las sorpresas no acababan ahí. En una colina próxima aparece una nueva estructura que estaría flanqueada por una muralla de unos 50 metros de longitud que deformaba la curva de caida del paisaje donde se ubicaba. La estructura elevada, con el muro de contención se planteó al principio de las investigaciones (muy prudentemente) como adscribible a un periodo entre el bronce final (por los yacimientos del entorno), hasta medieval (por su posible funcionalidad como torre de vigilancia) y no tener aún dataciones de radiocarbono.

Un año después, en 2017 los expertos determinaron que esta muralla había caído por un incendio tras excavar en tres puntos del parapeto escalonado (base donde estaba el refuerzo, muro vertical de la cima, etc). Además por las medidas (sobre metro y medio de grosor), se calculó una altura estimada de 3 metros, posiblemente con empalizada en la parte superior.

La muralla fue derribada por un incendio, descubierto por los restos de tierra negra de la superficie, explicaba Carlos Rodríguez Rellán, (director de las excavaciones en los últimos años en la prensa tras la campaña de ese año) «O derrube non foi algo paulatino, debeuse a un incendio e sabémolo pola capa negra carbónica que cubre a superficie do chan», explicó Carlos Rodríguez Rellán, apuntando que las altas temperaturas incluso vitrificaron las piedras.”

Una de las viviendas contiene restos de un hogar interior, por lo que se pudo datar, así como los restos carbónicos del muro.

Y así llegamos a la actualidad. Hace unos días se confirmaban las dataciones de castro y da una ocupación de casi 900 años de cultura castreña en el yacimiento. Imaginaros, tenemos ante nosotros un auténtico catálogo de cultura celta galaica desde el bronce final hasta el siglo II a.C además se cree que podría extenderse a época romana si se confirman algunos resultados de las prospecciones que se hicieron en la zona.

El sistema defensivo del castro no es el de un recinto amurallado completamente por un anillo de piedra, sino que el lienzo de la muralla se ubica en la zona más expuesta aprovechando los escarpados desniveles para el resto. Se confirma también que la muralla fue derribada por un incendio a finales del bronce. No sabemos si por un ataque, o si fueron los propios habitantes los que prendieron fuego al recinto como una estrategia de tierra quemada

Sea como sea estamos convencidos de que este yacimiento va a dar que hablar.

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