Carbayera de El Tragamón. Xixón, Asturies. Foto uso público
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Aquí va un artículo un poco en tono Grinch, pero es que se le calienta a uno la sangre cuando lee cosas como “El 8 de diciembre los celtas celebraban el cumpleaños de Frey (dios del Sol y la fertilidad, adornando un arbol perenne, generalmente un roble, al que denominaban Divino Ydrasil (Árbol del Universo)”. (Facebook Ayuntamiento de Oviedo, 5 de diciembre 2020).

Igual no os dais cuenta de la cantidad de “babayadas” que se dicen en esta frase, asi que vamos a analizarla.

Es muy difícil saber lo que celebraban los celtas.

Además, ¿qué celtas?, los de Hibernia, los galos, los celtiberos… Bien, intentemos deducir a cuáles se refiere por el dios al que dice que le ofrecían el regalo. Frey.

Frey no era un dios celta

La primera en la frente. Frey no pertenece al panteón de dioses celtas (podríamos volver al punto 1, ya que no todos tenían los mismos dioses, sino que parece que rendían culto a una miriada de dioses locales, aunque se constata la implantación del culto de varios dioses, digamos pancélticos, (por ejemplo Lug) que están presentes en todo el mundo celta. No obstante Frey no es uno de ellos.

Con ese nombre se rendía culto en el mundo nórdico a un dios de carácter solar, pero también con otras funciones, como dios de la lluvia y la fertilidad, y también un señor del bosque. Se celebraba un rito en torno al 8 de diciembre que incluía un árbol decorado como ofrenda votiva. Su fiesta principal era durante el solsticio de invierno por lo que se solapaba con la nueva festividad cristiana.

El roble no es un árbol de hoja perenne

No se si la persona que escribió esa frase ha visto un roble en invierno, pero, aquí en Asturias que hay un montón de carbayos, sabemos que se les mueren las hojas en este tiempo perdiéndolas sobre todo en los días de viento potente. Por tanto me parece difícil que fuera un roble. De hecho, el árbol sagrado al que hace referencia el mito de Frey es Yggdrasill, un fresno cuya copa llegaba al cielo y sus raíces se hundían en lo más profundo de la tierra, pero que como buen árbol caduco perdía sus hojas en invierno.

Todo cambió con el cristianismo. Según la tradición germana con San Bonifacio, que predicó entre los Frisios en el siglo VIII. Allí vió que en el solsticio de invierno rendían culto a un roble consagrado  a Thor al que sacrificaban un niño que moría de un golpe de martillo. Para acabar con el culto pagano, el santo puso su báculo entre el martillo del verdugo y el chico, y lo salvó. Taló el árbol y lo sustituyó por un abeto con el que representaba al dios cristiano. Una de sus peculiaridades era que sus hojas siempre están verdes, significando la vida eterna…

Bonifacio no entendía un pimiento de la cultura germana, o sí y le dio igual, ya que el roble, al igual que en la cultura celta significa la fuerza, y la realeza, pero también el renacer, en un ciclo continuo y anual de vida y muerte. Quizá una representación de la creencia en la vida más allá de la muerte de los druidas, de la que dejaron constancia los autores greco-latinos y a la que no escaparía ni uno de los árboles más sagrados.

Lo que está claro es que acabó con un sacrificio humano de niños que se realizaba en Germania en el solsticio de invierno. Por cierto, con la madera del roble construyó una capilla.

Yggdrasill no significa Árbol del Universo.

Su etimología ha sido motivo de discusiones. Se proponen varios significados, desde algo como “caballo de Odín”, o a una referencia a los nueve días en los que el dios Odin colgó de sus ramas. También a que es el lugar por el que este dios transita entre los mundos. Lo cierto es que quizá una definición del tipo “sobre lo que Odín se mueve” sería más apropiada, pero es una opinión personal.

Bueno, y hasta aquí este breve post, publicado por la cantidad de tonterías que se leen sobre estas cosas y que se atribuyen al mundo celta. Como bien me han dicho hace poco, sobre los celtas hay mucha más literatura que publicaciones de investigación, lo que hace un flaco favor a los que nos interesamos por conocer más a fondo esta cultura.

En resumen y para no aburrir. El árbol de navidad no tiene origen celta. Si os apetece leer más sobre costumbres de Navidad en la Asturias tradicional, os recomiendo este link

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