Asentamientos bretones en el NO de Hispania. El nacimiento de Britonia

Te recomendamos

La Pointe du Raz, Bretaña. Donde miras a los ojos al mar de Iroise

Quizá es uno de los sitios más especiales de Breizh, al menos uno de los más espectaculares en cuanto...

Castro de las Labradas en Arrabalde

Este verano, debido a las restricciones provocadas por el COVID-19 nos movimos relativamente poco para lo que es nuestro...

Bretoña, una vieja abadía céltica, leyendas, y un pueblo sobre un castro

Quería dedicar una entrada a esta localidad de A Pastoriza en Lugo, que ya me he recorrido al menos...
Redacción
Céltica es una revista atlántica, con vocación de conocer y dar a conocer la cultura celta de la fachada oeste de Europa en el público hispano hablante. Mi nombre es Fon y soy estudiante del Grado de Historia en la Universidad de Oviedo / Uviéu. Gracias por leerme.
Select your language
EnglishFrenchGalicianGermanIrishItalianPortugueseRussianScottish GaelicSpanishWelsh

Tiempo de lectura: 5 minutosComo vimos en la entrada relativa a los antecedentes de las migraciones bretonas del siglo V y VI, un numeroso contingente salió de las islas empujado por los pueblos germánicos y se estableció en otros puntos del oeste de Europa. Fundamentalmente en la actual Bretaña Francesa y en el noroeste de la Península ibérica que por aquel entonces era la provincia de Gallaecia.

No sabemos a ciencia cierta, y parece difícil determinarlo, si las gentes venidas de más allá del mar provenían de las islas o de la propia provincia de Armórica o quizá de los dos sitios, ya que lo normal es que no llegaran en un solo contingente y sí en diferentes viajes.

Los bretones aparecen el parroquial Suevo

De cualquier manera el primer documento en el que encontramos citados a los bretones en nuestras tierras es el Parroquial Suevo, un escrito que recoge los nombres de todas las parroquias del reino, posiblemente redactado en el concilio de Lugo en el año 569. Según ese documento, el asentamiento bretón se extendía en los territorios del Monasterio Máximo (o de Máximo) y por el área de Asturias (hasta el Navia)

Ad sedem Britonorum ecclesias que sut intro Britones una cum monasterio Maximi et que in Asturiis sunt.

Es de suponer que en el 569 ya haría tiempo que estaban asentados en la zona, y que habían alcanzado una cierta organización política y religiosa. En el segundo concilio de Braga (1 de junio de 572), reinando Miro en el reino Suevo se reunieron todos los obispos católicos del reino. Allí acudieron todas los cabezas visibles de la iglesia de Gallaecia, que por aquel entonces estaba dividida en dos metrópolis, la de Braga y la de Lugo. Por parte de los de Braga acudió Martín y los suyos, Remisol de Viseu, Lucecio de Coimbra, Adorico de Egitania, Viator de Magneto y Sardinario de Lamego. Por parte de los de Lugo acudió Nitigisio con los suyos, Andrés de Iria, Witimiro de Orense, Polemio de Astorga, Anila de Tuy y Mailoc de Britonia, que aparecía el último por haber sido su obispado el de más reciente creación.

Emigracion bretona siglo VI: Fuente Wikipedia

Podemos concretar un poco más la fecha de la llegada de los britones a Gallaecia

Simon Young en “Britonia, caminos nuevos“, establece un periodo entre el 469 y el 560 como el más fiable de llegada de contingentes del norte. Bien como mercenarios, o bien como invasores.

Tengo esperanza en que entre los legajos de las bibliotecas de las sedes episcopales aún queden documentos que nos arrojen más luz sobre esta época tan fascinante de nuestra historia. Algo así sucedió en marzo de 2015, cuando un aficionado a la historia D. Fernando Villapol, afincado en Bretoña (Lugo) y nacido en San Tirso de Abres (Asturias) tras investigar en el archivo diocesano de Mondoñedo, aseguraba haber demostrado que Maeloc no había sido el primer obispo de Britonia.

Afirma que hubo otros dos anteriores a él, Aristóbolus (martir) en el 513 y Lucius (martir) en el 516. D. Fernando es descendiente de Bartolomé de Villapol y Vega, quien en el 1658 publicó un libro, que en realidad había escrito ya en 1647, donde se recoge una serie de obispos de Britonia distinta a la oficial. La validez de esa documentación está avalada según d. Fernando en que su antepasado era escribano y tenía por tanto acceso a documentación del Obispado, e indudablemente más cercana a los hechos que los historiadores posteriores. Aún está pendiente de confirmar pero parece que está dentro de lo posible y que podemos suponer que en 513 ya estaban asentados en el norte de Hispania.

Los bretones se establecieron en más sitios aparte de Britonia.

Si no hay ninguna duda que la diócesis del siglo VI entre Asturias y Galicia es de origen bretón, tampoco debemos dudar de que hubo otras poblaciones bretonas en distintos puntos del cantábrico. Volviendo a Young creemos que no se establecieron en un solo punto, sino en varios lugares entre el Ferrol en Galicia y el sureste de Asturias.

Por ejemplo en Galicia la mayor densidad de población fué la costa norte y la zona conocida como “mindoniense” (su dialecto se supone que está influido por el habla que trajeron los bretones) que va desde Cavarcos en Barreiros, hasta las tierras en la frontera con los Pésicos (Navia) según el Parroquial Suevo.

En Asturias, aparte de los territorios entre el EO-Navia hablaríamos de una “pequeña Britonia” en los concejos entre el Nalón y el Sella. Concretamente en Beloncio, antigua capital de la tribu de los Luggones astures y Vidiago encontramos dos pueblos de nombre Bretones. Y en Avilés el Bretón y la Fuente de los Bretones, así como otros topónimos menores en el resto del territorio asturiano.

El propio Young distingue entre los topónimos que hacen relación a los emigrantes del siglo V y los que llegaron en el siglo XI, de los que hablaremos en otro post.

También debemos tener en consideración la opinión de otros autores (Harold Livermore “the Britones”, que puede ser la clave para establecer la conexión entre Galicia y Asturias y el territorio Britón insular o Armoricano.

A partir de 410 se considera que Roma pierde el control sobre Hispania. Son los tiempos de la revuelta fracasada de Constantino, el celto-romano que intentó usurpar el Imperio con un grueso de tropas procedentes de Britania. En su demencial intento trajo tropas a Hispania, y de hecho una vez derrotado bastantes de esas tropas quedaron en territorio peninsular que se asentaron por el territorio, podrian haberlo hecho en el norte y desde allí haber hecho un efecto de llamada sobre los britanos que aún permanecían en Armorica o Cornualles y Gales. Habría que investigar esta línea.

La fundación de Britonia

La nueva sede episcopal tenía tierras por la costa entre la ría de Ferrol en Galicia y la de Navia en Asturias, incluida una franja de varios kilómetros hacia el interior (no sabemos hasta donde), fundando varias iglesias en ambos territorios y quedando adscritas a la nueva sede.

Siempre se da por hecho de que las gentes que llegaron al norte eran una comunidad religiosa, pero lo que no tenemos en cuenta es que la única documentación que nos ha llegado de la época (hasta ahora) es eclesiástica y solo recoge datos de la comunidad eclesiástica que acudió representada a los concilios. Es decir podemos suponer que la monacal solo fue una parte de la comunidad que arribó a nuestras costas, y no que todo el territorio entre Ferrol y Navia estaba poblado por monjes. Tampoco sabemos si la llegada fué pacífica, si fueron “llamados” como mercenarios, o cómo les acogieron los habitantes del lugar, a pesar de que los autores gallegos, haciendo gala de un exceso de afan filo bretón supongan sin dudarlo que fue de forma pacífica. Lo dudamos.

Lo que si sabemos es que el obispado de Britonia estaba compuesto por una comunidad de tipo religioso céltico por ejemplo con tonsura diferente a la de los monjes del resto de la península, y una organización distinta, con un abad-obispo presidiendola. Ese abad (según la documentación antigua, el primero) era Maeloc, o Maelog. Y lo que no concuerda con la tipología de asentamientos religiosos célticos de la época es que tuviera el poder seglar y religioso. Por lo tanto no sabemos quién dirigía a este contingente, pero si sabemos que su lider “religioso” era el que aparece como Maelog. Por cierto, sabemos que hubo un santo galés del mismo nombre y que vivió en la misma época, pero no tenemos más datos para suponer que haya sido el fundador de la comunidad en el NO de Hispania.

Desde el siglo XVIII se cree que la sede del obispado estaba en la aldea de Bretoña a quince km de Mondoñedo, donde fundaron un monasterio, el de Máximo. No tenemos por qué suponer que la sede civil del territorio estuviera allí.

Lo que si sabemos es que el obispado se incorporó rápidamente a la historia de la iglesia del NO y que tuvo bastante peso en ella. Veremos en un próximo post el devenir de esta comunidad en los siglos siguientes en un capítulo dedicado ya a la historia de Britonia tal y como se puede deducir de las fuentes escritas.

2 Comentarios

  1. Soy el secretario de la Asociaciñon Amigos de Mondoñedo que editamos cada dos-tres meses un periodico de noticias de nuestra ciudad y articulos históricos que vamos encontrando. Nos interesaria editar este articulo en nuestro próximo número o próximos nuevos articulos en nuestro humilde periódico de una tirada de 500 ejemplares que enviamos principalmente a los que estan emigrados fuera de Mondoñedo.
    Reiba un cordial saludo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Te puede interesar...

Wolfwalkers cierra la trilogía de Tomm Moore sobre folklore irlandés

Solamente veo críticas muy positivas del último trabajo del irlandés, Wolfwalkers. Y es muy buena señal ya que mantener...

La séptima sauna castrexa de Galicia podría haber sido descubierta

Informaba ayer Mariña Patrimonio que se acaba de documentar un nuevo castro en la zona conocida como A Maradona, en el concello de Barreiros,...

¿Nuevos túmulos en Capiechamartín? Valdés, Asturias

La prensa regional destacaba hoy el hallazgo casual de tres posibles túmulos funerarios en el concejo de Valdés, en el occidente asturiano. Las obras...

Relación entre los “cruceiros” de Galicia y Bretaña.

Como os decía en el post de hace unos días sobre el Finistère, una de las cosas que más te va a llamar la atención...

Primer vídeo de Galicia, The Celtic motherland project, superando las expectativas

Ya está online el primer corto del proyecto que os comentábamos hace unos pocos días y lo cierto es que tenemos que decir dos...

Artículos relacionados