Detalle del cuadro "Diciembre" de Brueghel.
Tiempo de lectura: 5 minutos

Me ha quedado un poco siniestro el título del post, pero al leerlo te darás cuenta de lo que hablo. El día de San Martín, 11 de noviembre, en la Península Ibérica es el que tradicionalmente se hace la matanza del cerdo. Seguro que has oído eso de «a cada cerdo le llega su San Martín». Esta fiesta marca el final del ciclo de difuntos.

Como bien nos apuntaban ayer en redes sociales, debemos ser cautos y tener en cuenta el ajuste de nuestro calendario occidental. El 4 de octubre de 1582 se adelantó el calendario 10 días. Es lo que conocemos como calendario gregoriano, impuesto por el Papa Gregorio XIII para corregir el desfase de días que acumulaba el calendario juliano creado por Julio César en el 46 a.C. Por tanto el 11 de noviembre de hoy, hasta 1582 era el 1 de noviembre, es decir el día de difuntos.

No es casualidad por tanto que el tiempo del magosto o magüestu se extienda entre estos dos días, y no parece casualidad que la matanza se celebre precisamente este día. Quizá si tenemos en cuenta esto adquiere más sentido el sentido ritual de esa muerte. Tampoco es casualidad que en centro Europa, y también en la Península los niños salieran a pedir un aguinaldo, igual que el 1 de noviembre. De todo eso hablamos en este post.

El Samartín, una fiesta tradicional en el calendario de invierno. El Aguinaldo

La matanza del cerdo se hacía en distintas fechas dependiendo de la zona, pero normalmente tenía lugar a partir de esta fecha, aprovechando además el llamado «veranillo de San Martín» que es una situación anticiclónica que suele darse en estas fechas, con tiempo seco, aunque frío. El ideal para la matanza, que nunca se hacía en días de lluvia o niebla porque se estropeaba la carne, o eso decían.

De pequeño me tocó ver unos cuantos, y si os soy sincero, sin darme nada de asco ver sangre ni tripas, sigue estresándome mucho el chillido del cerdo cuando lo matan.

Antes se hacía en casa y a los niños no nos dejaban acercarnos, teníamos que verlo desde una ventana de la cocina. Incluso los pequeños revolvíamos la sangre con la que se hacen las morcillas para que no se cuajara y embutíamos los chorizos con una máquina de manivela entre el olor a pimentón, mientras toda la familia trabajaba en la cocina. No recuerdo ningún tipo de «ritual» que hicieran mis abuelos relacionado con la matanza, como los que os voy a contar de Irlanda, aunque todo el proceso seguía unas pautas muy bien marcadas, que darían para otro post.

Ese día es también de aguilandos es decir, de que los chavales fueran casa por casa haciendo canciones y pidiendo un aguinaldo, para acabar haciendo una merienda. También pasaba con el día previo a Difuntos, como comentamos en otro post, quizá esta costumbre viene por la parte católica relacionada con la Festividad de San Martín que tiene su origen en Francia, y que es la que se ha transmitido más fielmente a centro Europa.

De hecho esta costumbre está muy arraigada aún en Países Bajos y Alemania, donde es un día en el que se celebra la fiesta de los faroles, en la que los niños salen cantando canciones de puerta en puerta y a cambio reciben un aguinaldo. Portan unas lamparitas, que Frazer, en La Rama Dorada asocia a los fuegos de Samhain, es decir al origen de Halloween.

Cruces de sangre, una costumbre irlandesa. El Martinmas

En la Península Ibérica y en Irlanda la fiesta está asociada a la sangre. La tradición irlandesa dice que San Patricio llevó la tradición de celebrar la fiesta a Irlanda.

Por ejemplo en la isla se mataba un ganso o un gallo ese día, según la tradición porque un ganso alertó a los que perseguían a San Martín de dónde estaba escondido.

Casi siempre se trataba de un ave, pero también se mataba oveja, ternera o cerdo dependiendo de la economía familiar . Hay incluso una monografía sobre el tema 1

La sangre del animal se echaba rodeando la casa y se vertía al suelo en la puerta principal, pues se creía que con ello se evitaba la mala suerte a la familia. También se hacía una cruz en la frente de los de la casa para protegerlos.

En este artículo de Irish Archaeology se recogen algunas tradiciones de los años 30 del siglo XX. En ellas dicen por ejemplo que tras matar al animal no se comía hasta 1 o dos días después. La cruz de sangre a veces se hacía sobre la puerta. También rocían con ella cada uno de los cuatro rincones de la casa. También hacen una cruz o ponen tres gotas en Galway «[…] Se cree que si esto se hace, ningún miembro de la familia sufrirá una muerte violenta durante un año[…]».

Si os gustan las historias de misterio irlandesas os dejo esta relacionada con San Martín.

«Martin King solía matar un ave cada noche de San Martín en honor a San Martín. Un año Martin lo olvidó y cuando se despertó por la mañana, el piso desde su dormitorio hasta la cocina estaba cubierto de sangre. Martin lavó el piso, pero cuando volvió a despertar a la mañana siguiente, el piso estaba nuevamente cubierto de sangre. Esto se prolongó durante tres noches. Martin estaba muy preocupado por eso, así que le contó su historia a una anciana que vivía cerca de él. La anciana le dijo que era porque no había matado nada en honor a San Martín. Todos los años después de eso, hasta que murió, Martín mataba una gallina o algo así en honor a San Martín»

Como digo, la tradición tardía recoge que se mataba un ave, pero en el siglo XVIII y XIX en Irlanda sobrevivía la costumbre de matar ese día oveja, cerdo o vaca y compartir una parte de la carne con los vecinos.

Quizá esa tradición es la misma que entronca de nuevo con la participación de los niños en la matanza que os comenté al principio, y que era de repartir parte de la carne a los vecinos de la casa, una muestra más de la vieja solidaridad rural de nuestras aldeas.

Una nota astronómica y una catástrofe marina relacionadas

En Wexford, Irlanda, existe la costumbre de que ese día no salgan a faenar los pescadores. Parece ser que hace siglos a unos marineros vieron una aparición que les dijo que no salieran a faenar en esa jornada. No le hicieron caso y naufragaron varias lanchas.

Y es que en San Martín comienza el Invierno para la gente de la mar. En el Cantábrico comienza la costera del besugo, y dicen que El invierno se entendía desde «el día de San Martín , fasta el día de entroydo , por ser invierno «2

Probablemente esté relacionado con que en torno a estos días las Pléyades alcanzan la máxima altura en el hemisferio norte y su ascenso está asociado a la llegada del invierno en todas las culturas del occidente de Europa.

Bibliografía

  1. Mag Flhoin, B. (2016) Blood Rite: The Feast of St. Martin in Ireland. Ed. Academia Scientarium Fennica. 
  2. Ortega Valcárcel, J. (1996) Gentes de Mar en Cantabria. Ed. Banco Santander, p. 53
Artículo anteriorEl amagüestu, magosto, etc. una de las costumbres de la Seronda (otoño) en el noroeste de la Península Ibérica
Artículo siguientePresentación de los primeros resultados de las excavaciones de La Cerrosa. Asturias