La casa mariñana asturiana, un ejemplo de arquitectura tradicional atlántica

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Casa mariñana del Pueblo de Asturies
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Hoy hablamos de una construcción muy típica de Asturias, la mariñana.  Una casa tradicional del arco atlántico, que aparece documentada en el siglo XVI y que se mantiene hasta la actualidad en uso. Su época de esplendor es en el siglo XVIII y parte del XIX. Afortunadamente aún tenemos buenos ejemplos que gozan de perfecta salud y en la actualidad están siendo objeto de una protección legal para evitar su derribo injustificado.

Definamos una casa mariñana

La casa mariñana es una construcción tradicional de Asturias, que tiene su origen en la «casa terrena», y está emparentada con las «long houses» o casas largas del arco atlántico europeo, como el longère bretón o las blackhouse de Irlanda y Escocia (estas de cubierta vegetal).

La casa terrena asturiana, que se da en toda Asturias, es de una sola planta, de unos 50 metros cuadrados, espesos muros de piedra y cubierta a dos aguas de teja, pizarra o vegetal. Orientada al sur, siempre da la espalda al norte y oeste, que es de donde vienen los vientos más frios y la lluvia.

Es la casa «primigenia» asturiana y podríamos decir que de ella se derivan las demás construcciones, como la casa de corredor, o la casa mariñana.

La casa mariñana por tanto es una evolución de la casa terrena

La casa mariñana hereda esa misma tipología y añade una característica propia, la creación de una especie de portal en su parte central, como consecuencia de la ampliación del número de cuartos de la casa terrena. Este corredor  sirve de distribuidor para el resto de salas y además posee una cubierta que permite realizar trabajos en el exterior a pesar de que esté lloviendo.

Se la conoce así porque en principio se catalogó como una casa que se daba en la costa de les mariñes, cerca de Villaviciosa, por ser esta zona donde mayor número de ellas se encontraba, sin embargo, un estudio más pormenorizado da una expansión por los concejos de Gijón, Villaviciosa, Carreño, Gozón, Las Regueras, Llanera, Oviedo, Siero y Noreña. En esencia es una casa costera o que dista como mucho de 30km de la costa hacia el interior y siempre en la costa central y centro-oriental.

Es una construcción que ha pervivido más de 400 años  sin alteraciones significativas, y eso creo que es debido a que se adapta perfectamente al clima y usos de la vida en las zonas donde aparece.

Características:

La planta rectangular de la casa terrena se divide en dos mitades simétricas, una para la cocina y habitáculo, y otra para la corte (la cuadra en Asturies). Ganado y personas se separan por una pared medianera.

En la casa mariñana, a la planta rectangular se le añaden los cuartos laterales frontales, «el cuartu d’afuera» que se construía generalmente en el momento en el que el heredero se casaba. Otras veces a estas salas se les daba otro uso, como almacén o sala de usos múltiples.

Lo característico de esta casa es el portal de entrada. Situado en el centro de la fachada da acceso a las puertas de las dependencias de la vivienda y a los cuartos laterales, y también a la cuadra, y a la tenada (pajar). En otras ocasiones se le añade la cuadra en uno de los extremos prolongando la planta rectangular y dotándolo de acceso propio, dejando toda la planta inicial como vivienda.

A la parte de vivienda se accede desde la puerta de la cocina, situada en el portal y con una puerta de tipo «cuarterón», es decir, dividida en dos partes, para que pueda ventilar la cocina y tener cerrado a nivel del suelo.

De esa puerta se entraba a un pequeño distribuidor de donde partía una escalera pequeña que daba acceso al desván, que se extendía por encima de la corte hasta la cocina. Ese desván de suelo de tablamento, aprovechaba el calor de los animales para caldearlo y tenía diversos usos, tanto para almacén de algunos alimentos, como de pequeños dormitorios.

Dependiendo del tipo de cocina que tenga la casa, el desván no pasa por encima de ésta, ya que al ser de «llar» es necesario que el humo ventile por entre la cubierta de la vivienda. Si la cocina es de tipo «meseta» tiene una salida de humo directamente encima con lo que se puede prolongar la techumbre de madera y ganar más metros al desván.

Estas casas tenían el baño fuera, normalmente en otro edificio o anexo pero lejos de la vivienda. En los últimos años, debajo de esa escalera se ubicaba un pequeño servicio que venía a solucionar las necesidades de los habitantes sin hacerlos salir de la vivienda.

Con el paso del tiempo y el enriquecimiento de la familia, se pasó de una planta a dos en algunos casos, confluyendo en un estilo con la casa de corredor, que veremos en otra entrada.

Ejemplo de casa mariñana de dos plantas es ésta, que está recogida en el catálogo de patrimonio urbanístico cultural de Corvera.
Esta casa responde a un tipo intermedio en la evolución de la casa mariñana. Tiene planta rectangular compuesta por planta baja y piso con cubierta a dos aguas con caballete
paralelo al eje. La planta baja se estructura con dos módulos laterales que flanquean un espacio abierto central, el portal, que sirve de distribuidor al que se abren las puertas de
las dependencias laterales (antiguamente destinadas a dormitorios y despensa) y la principal de acceso a la vivienda. En el piso superior se abre un corredor de madera sobre
el espacio central flanqueado por la prolongación en vertical de los cuerpos laterales. En la fachada principal se abren cuatro ventanas, dos en la planta baja y dos en el piso superior,
de menor tamaño.

Este modelo intermedio de mariñana permitió una separación más clara entre las  dependencias agrarias (planta baja) y las habitacionales (planta superior).

 

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