Muralla romana conservada en el acantilado de la playa. Foto Universidad de Vigo
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DUVI. Desde hoy, 5 y hasta el 9 de abril, un equipo liderado por Adolfo Fernández, arqueólogo del Grupo de Estudios de Arqueología, Antigüedad y Territorio (GEAAT) de la Universidad de Vigo, está desarrollando una intervención arqueológica de limpieza, registro y sondeos en la fábrica mina de sal romana en la playa de Canexol, en la isla de Ons. La acción cuenta con el apoyo del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia y se enmarca en el proyecto de investigación Galtfish, que tiene como objetivo estudiar la explotación de los recursos marinos del litoral gallego en época romana.

Dos ejes de acción
“El principal objetivo de esta intervención es investigar estos restos arqueológicos y aumentar significativamente nuestro conocimiento sobre ellos en el marco de un estudio global sobre la producción de sales de pescado en la época romana”, afirma el responsable de la iniciativa. Según Adolfo Fernández, el yacimiento romano de Canexol, recientemente descubierto y nunca antes intervenido, se extiende a lo largo de todo el acantilado de la playa de la isla de Ons, unos 100 metros, destacando la presencia de dos píos o depósitos de sal parcialmente destruidos. El tamaño de los restos y su tamaño nos hacen pensar que además de la fábrica de salazón podría haber otras dependencias que podrían haber servido como zona residencial, sin descartar que el castro o Castelo dos Mouros, ubicado a escasos metros del sitio,

La intervención en Ons gira en torno a dos ejes principales. Primero, el equipo registrará digitalmente todos los restos arqueológicos visibles en el acantilado de la playa y que están siendo severamente afectados por la erosión marina, según el gerente del proyecto. “El objetivo es monitorearlos para medir y evaluar la progresión del impacto de los restos en el tiempo para tomar medidas de protección si es necesario”, dice Adolfo Fernández. En segundo lugar, como parte de la intervención, se realizarán varias excavaciones arqueológicas con el objetivo de recuperar datos de la fábrica y delimitar el yacimiento para “protegerlo, intervenir y musealizarlo en el futuro”.

Para llevar a cabo estas tareas, el equipo de la Universidad de Vigo contará en todo momento con el apoyo del personal del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, que dota de la infraestructura necesaria para llevar a cabo la intervención arqueológica. Posteriormente, la información y los materiales arqueológicos serán procesados ​​en el laboratorio GEAAT en el edificio del Campus del Agua, en el campus de Ourense.

Un paso más en el proyecto Galtfish
Esta intervención forma parte del proyecto de I + D Marie Curie Talent, financiado por la UE, Galtfish, Salt and Fish Salar en Ancient Gallaecia. Buscando los orígenes de la industria gallega de conservas de pescado, del Campus do Mar. Su foco de interés es el conocimiento de la producción de sal y salmuera en el noroeste peninsular durante la época romana. Dentro de este proyecto, explica Adolfo Fernández, ya se han realizado intervenciones en otros parajes costeros como Sobreira (Vigo), Adro Vello (O Grove) y la playa de Naso (Isla de Arousa), todas ellas fábricas de sal romanas que producían pretzels y salazones. para la exportación. El proyecto, añade, también ha profundizado en el conocimiento de las salinas romanas del Areal, la elaboración de productos pesqueros y su comercialización. Dentro de esta última línea se encuentra el estudio de la alfarería de ánforas romanas ubicadas en Pescadoira (Bueu), cuyos productos (ánforas que contienen pescado gallego en salazón) llegaron a mercados tan lejanos como Lisboa o Roma, donde se encontraron en las excavaciones del Palatino.

Entre los descubrimientos realizados en el marco de este proyecto, sus líderes también destacan cómo en la intervención en Adro Vello se logró recuperar una importante muestra de pescado dentro de un sumidero de sal. “El estudio de los restos de ictiofauna muestra que el pescado elegido para elaborar conservas en época romana era la sardina pequeña y el jurel, que tras un proceso de maduración se envasaba en ánforas producidas en Bueu”, aseguran. A estos enclaves se une ahora el estudio de los restos de la isla de Ons.

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