Estuvimos en Bretoña en busca del monasterio de Maximus

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Santa Maria de Bretoña: Foto Céltica
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El único resto arqueológico que podemos considerar fiable (según buena parte de los historiadores gallegos) del monasterio de Máximo, fundado por los britones en el siglo V en Gallaecia, se encuentra en una pequeña localidad de la parte alta de Lugo, a pocos kilómetros de Mondoñedo. Hablamos por supuesto de Bretoña.

Me siento en la necesidad de aclarar, que esta web, Céltica, es un diario de viajes (entre otras cosas), que solemos hacer en busca de sitios interesantes que nos permitan conocer mejor la céltica atlántica. Lo digo por si sorprende un post de este tipo :). El conocimiento no está reñido con la diversión, o así lo entendemos nosotros.

La actual carretera de acceso desde la costa permite unas vistas espectaculares de los valles y montañas redondeadas que conforman el paisaje de esta zona. En la actualidad presidida por molinos de viento generadores de electricidad, compartiendo estampa con ganado vacuno y caballos en la distancia. Lugar muy propenso a las nieblas por cierto.

Antes de llegar a Bretoña entras en una especie de llanura entre las montañas que me recordó a las de Tineo en Asturias, todo verde y salpicado de nucleos aislados de población a lo largo de las carreteras que recorren esta zona conocida como A Pastoriza.

Cuando llegas, te das cuenta de que, como en todas las aldeas y zonas rurales, el urbanismo se ha desplegado en torno a la iglesia. Hoy en día algo más desplazada en torno a una pequeña plaza donde están un par de bares, comercios, etc. No es casualidad que allí encontremos el panel de muy reciente colocación hablando del museo de la diócesis de Britonia (abrió este mismo mes).

Una pequeña señal indica el camino a la iglesia de Santa María de Bretoña a la que llegas a los pocos pasos. La iglesia, de 1686, es interesante por su factura pesada, con su torre de piedra basta, aunque el resto de la construcción se ve reforzado por arquitectura moderna. Está situada justo encima de un castro, del que se conservan muros en los alrededores de la zona, pero el actual estado de mantenimiento no deja ver nada, salvo algunas casas antiguas, alguna de ellas en estado de abandono.

En los años 1971 y 1972 se llevaron a cabo unas excavaciones arqueológicas por parte de Chamoso Lamas, en las que de forma resumida podemos decir que aparece un ábside de una iglesia junto a la cual hay sepulcros visigóticos.

Junto a esta iglesia se documentan restos de lo que podrian ser consideradas dependencias pertenecientes a una comunidad monástica. Tenemos la descripción del propio Chamoso Lamas de los restos localizados en la zona.

«Época pre-romana: Castro de gran acrópolis, murallas y fosos conservados en gran parte. El material recogido de esta época está determinado por el hallazgo de cerámica de tipos lisos y decorados y una buena parte conservada, arracada de oro de 21 quilates, del tipo arriñonado, tan abundante en el Tesoro de Castro Recouso.

Época hispano-romana: Cerámica sigillata lisa y decorada y moneda de plata imperial, denario.

Época alto-medieval: Ocupación por los bretones, creación de la diócesis britoniensis, cuyo obispo Mailoc figuró en el Concilio de Lugo en el siglo VI. De esta época son los amplios vestigios constructivos de la primitiva iglesia y de las contiguas edificaciones palaciegas.
La importancia de los vestigios de las edificaciones del templo del siglo VI y de las dependencias contiguas demuestran que la sede de Britonia que menciona el Parochiale Suevicum en la Divisio de Teodomiro era una importante sede residencial que debió  subsistir hasta el siglo VIII, en que desaparece y la sustituye la de San Martín de Mondoñedo, sin duda el que fuera monasterio de Máximo, también citado en el siglo VI por el Parochiale suevicum»

De los restos de la antigua iglesia / monasterio apenas se conserva nada en la nueva, excepto quizá una lápida que ha sido ámpliamente estudiada, y que contiene la consagración de la antigua iglesia a Santa María de la Paz, construida siendo obispo Pelayo.

«ERA C… IQ V K(a) L(enda) S: MAI(a)S P(e)LAGI(u)S P(resbi)T IN ONOREM S(an)C(t)E MARIE MATRE PACES»

Paseamos por los alrededores y tomamos café en el bar de la plaza, donde preguntamos por la Casa do Bispo, y O Pazo (que dicen de Pelayo, si, el de la reconquista (!)) y en el pueblo nadie nos supo decir a ciencia cierta cuál era o cómo llegar. Lo cierto es que da igual, la visita mereció la pena. Tiene una pequeña ruta al lado del río y el 1 de agosto se celebra una Lugnasad, que es una disculpa para montar una buena fiesta de verano. Os dejo las fotos que hice en la zona. Seguro que vuelvo.

Según dicen los cronistas, aquí estuvo la sede episcopal de Britonia hasta que en el siglo VIII fue arrasada, según unos por los vikingos, y según otros por los musulmanes. Lo cierto es que desde entonces la sede de la diócesis se pasó a San Martiño de Mondoñedo, que será la siguiente etapa de este viaje.

 

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