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A pesar de que no hay una tradición en España de incluir el muérdago entre las plantas de la navidad, lo cierto es que hoy en día se encuentra en todos los mercadillos típicos de esta época del año. Además hemos hecho nuestra la costumbre de realizar un ritual el día 13 de diciembre, hoy, que tiene como protagonista a esta planta sagrada.

Hablamos del ritual de quemar el muérdago (arfueyu n’Asturies), un rito de los países del norte de Europa que ha pervivido y que quizá incluso esté tomando fuerza en nuestro país gracias a la difusión de estas cosas a través de las redes sociales ya que como os digo más adelante, en Asturias por lo menos no existe esta tradición navideña. Asi que vamos a analizar en qué consiste exactamente porque es un tema interesante, como vais a ver.

El ritual básicamente consiste en esto: El muérdago, colgado en la casa se usa con la intención de que acapare las cosas malas que suceden de puertas adentro en el hogar. Se cuelga en navidad y se mantiene en su sitio todo el año hasta el día 13 de diciembre del año siguiente. Este día se quema, prendiendo fuego a todos los males que ha “capturado”, y se sustituye por muérdago fresco.

Comencemos por las preguntas.

¿Qué pasa el 13 de diciembre?. Según la iglesia católica,  hoy es el día de Santa Lucía. Entre otras cosas, la santa de Siracusa martirizada en tiempos de Diocleciano, es la patrona de los ciegos, ya que le sacaron los ojos como castigo, aunque ella decía que seguía viendo. Su festividad coincidía con el solsticio de invierno, el 21 de diciembre, pero con los ajustes del calendario juliano se adelantó al 13 de Diciembre. Su nombre significa “la que porta luz”, y eso podría explicar que su conmemoración fuera en el momento astronómico en el que se produce el día más corto del año, es decir, el día de más oscuridad de todo el periodo.

En España hay un refrán popular que dice, “el día de Santa Lucía mengua la noche y crecen los días”. Es mentira. Lo cierto es que en el Hemisferio norte eso pasa el día 21 de diciembre, es decir en el solsticio de invierno. Algo parecido a lo que pasa con la celebración de la noche de san Juan (en teoría la más corta del año) cuando en realidad eso pasa el 21 de Junio, no dos días después.

Por tanto, ya sabemos que lo que en realidad se celebraba era un rito de paso astronómico en el que el sol comenzaba a crecer y tomar fuerza y que en su orígen era el 21 de diciembre.

¿Por qué se quema el muérdago? Porque el muérdago es una planta sagrada relacionada con la vida. En la tradición celta se consideraba sagrado porque decían que no tocaba el suelo. (crece como parásito en las ramas de otros árboles, entre ellos el roble, el más sagrado para los celtas), por tanto, si no venía del suelo sólo podía proceder de un sitio. El cielo.

Óleo por H. P. Motte. Museo Galorromano, Lyon. Fuente National Geographic

Era la planta más sagrada del druidismo, como refiere Plinio el Viejo en su Historia Naturalis. “ Los druidas – así llaman a sus magos – no consideran nada más sagrado que el muérdago y el árbol en que crece, con tal que sea un roble. Ya de por sí eligen los robledales como bosques sagrados, y no llevan a cabo ningún sacrificio sin su follaje, de manera que por esto puede parecer que se han llamado druidas debido a una interpretación griega. En realidad, consideran que todo lo que crece sobre estos robles ha sido enviado del cielo, y que es un signo de que el árbol ha sido elegido por la divinidad misma. Sin embargo, este muérdago se encuentra muy raras veces y, cuando se ha descubierto, se recoge con gran veneración y, ante todo, en el sexto día de la luna, que para ellos constituye el comienzo de los meses y de los años y, después de treinta años, el de una generación, porque la luna tiene ya bastantes fuerzas y no está en la mitad de su curso. En su lengua llaman al muérdago “el que lo cura todo”. Después de haber preparado, según sus ritos, un sacrificio y un banquete bajo un árbol, traen dos toros de color blanco, cuyos cuernos se atan entonces por primera vez. Un sacerdote, engalanado con una vestidura blanca, sube al árbol y con una hoz dorada corta el muérdago, que se recoge en un sayo blanco. Inmediatamente después inmolan las víctimas suplicando que el dios haga próspero su don para aquellos a quienes lo ha concedido. Creen que el muérdago, tomado en poción, otorga fecundidad a cualquier animal estéril, y que sirve de remedio contra todos los venenos. Tan grande es la devoción de los pueblos en asuntos generalmente insignificantes.”
Plinio el viejo, Historia natural XVI.95

Una de sus cualidades es que permanece verde siempre, además de ser curativa y propiciatoria de la fertilidad.

Por lo tanto podríamos redefinir el ritual del 13 de diciembre como: La muerte del muérdago viejo (el que lleva secando todo el año recogiendo los males de la casa) y la sustitución por el nuevo, dando comienzo al ciclo anual otra vez. En definitiva el solsticio de invierno.

Grabado que ilustra una escena de la ópera Norma, de Vincenzo Bellini. Siglo XIX. Fuente. National Geographic

¿Un ritual de solsticio de invierno?  Vemos que tiene mucho que ver con lo que celebramos el 25 de diciembre… Si, el nacimiento de Cristo, vale. Pero antes de Cristo existían celebraciones el mismo día, entonces ¿qué se festejaba?.

Esta vieja celebración proviene de la más remota antigüedad. Por ejemplo en Roma el solsticio de invierno se celebraba con el nombre de Saturnalia. El 25 era el día más importante de las fiestas. A partir del siglo 2 d.C. comenzaron a celebrar ese día como el nacimiento del sol inconquistado (o nuevo sol), un culto originario de Siria, por cierto. Ese ritual pasó a ser en el siglo IV el que celebraba el nacimiento del Hijo de Dios (¿el nuevo sol otra vez?) y es lo que conocemos como Navidad. Los romanos decoraban las calles con acebo, ¿os suena?.

En las culturas protohistóricas de Europa, los solsticios marcan la mitad de las estaciones. En la cultura celta las dos principales son el verano (1 de Mayo a 31 de Octubre) y el invierno (1 de Noviembre hasta el 30 de Abril más o menos y pasándolo a meses actuales). En realidad tenía más que ver con el calendario agrícola que con los nombres de los meses. Por tanto nuestro muérdago se usaba en la celebración de la mitad del invierno, cuando se propiciaba que el sol aumentara de nuevo su poder a través de este ritual de resurrección a través del fuego.

Un apunte más. En la actualidad cogemos el muérdago fresco antes del 13 de diciembre y lo sustituimos por el viejo, pero en la antigüedad no era así. De nuevo tenemos una fuente clásica para saberlo, en este caso “Comentarios a la guerra de las Galias” (VI 18, 2) , donde Julio César, nos informa que el momento de recogerlo era cerca del 6 de Enero.

¿Pero es un ritual cristiano?, pues no. Estamos ante una pervivencia de un culto pagano. El propio muérdago sufrió un proceso en el que un culto pre-cristiano se ve desplazado por la nueva religión intencionadamente. Debido a su carácter pagano el muérdago fue desprestigiado por el nuevo culto, lo mismo que los viejos dioses acabaron siendo demonios.

Hay una leyenda cristiana que dice que la cruz de Cristo estaba hecha de la madera del árbol del muérdago y que por ello y debido a la vergüenza que tuvo se convirtió en la planta parásita que conocemos hoy. Supongo que esta idea le provocaría la carcajada a los sacerdores druidas que lo recogían cientos de años antes de que el cristianismo se conceptualizara mínimamente ya que para ellos era la expresión de la divinidad.

Esta idea nos demuestra cómo la Iglesia Católica transformó una planta asociada a la paz y a la curación en un objeto de vergüenza.

¿Y esta tradición es de aqui? Es un tema que he consultado con varias personas, lo cierto es que no hay pruebas de que esta planta estuviera asociada a la navidad en nuestra tierra, y realmente solo hay indicios de que pudiera haber sido sagrada, más allá de una planta medicinal de la que estoy seguro que se hizo uso en Asturias, o a la base con la que se hacía la liga y se atrapaban pájaros que quedaban pegados a ella. Todavía me contaron esta historia hace unos días. La he encontrado en Diccionario de algunas voces del dialecto asturiano  y otros papeles (1788) de Carlos González de Posada aunque dice “de su corteza se hace la liga para coger pájaros”. No voy a probar.

Pero en cuanto a tradiciones de navidad asociadas al muérdago parecen ser “incorporaciones recientes de otros países europeos más que pervivencia de las propias” (cito a Gausón F. como autoridad en tradiciones asturianas) y en la actualidad parece que provienen más del imaginario anglosajón del cine y televisión que de otra cosa.

Se da de forma natural en nuestros bosques, así que los astures la conocerían seguro, y si la tenían a mano la usarían. También creo que tiene más difusión desde que hay pomaradas (plantaciones de manzanos), en las que puede llegar a ser una auténtica plaga.

Sin embargo sé que a finales del siglo XIX en Asturies persistía la idea de que cortarlo trae mala suerte. Esto me pareció muy llamativo si tenemos en cuenta la importancia de la producción de manzana en nuestra tierra. Os cito el texto. Se refiere “al hábito de respetar el muérdago adherido á las ramas de los árboles, no obstante su pernicioso carácter de planta parásita” Aramburu (1899). Monografía d’Asturies.

¿Estamos ante un indicio de cierta sacralidad de la planta en el noroeste de España?, de momento sólo eso, indicio, así que seguiré buscando más referencias, y os animo a que si teneis constancia de tradiciones en este sentido en Galicia y Asturias o en el resto de España, por favor, me lo hagais saber a través de comentarios, correos electrónicos, etc…

Yo de momento, como cada año voy a quemar el arfueyu.

4 Comentarios

    • Mil gracias por el aporte Marié. Tengo curiosidad por si fuera del noroeste existe la tradición, pero me sospecho que es algo ajeno a nuestro país. No obstante me gustaría saber el papel que desempeñó esta planta tan especial en el imaginario y la botica de nuestros ancestros, porque alguno tuvo, de eso si que estoy seguro.

  1. Una cosa que me presta de la web es que cuentas lo que hay: no te empeñas en forzar los paralelos entre el NW peninsular y el norte de la Céltica. Ni te imaginas las burradas e inventos que pueden leerse por ahí.
    No conocía la cita de Aramburu: aunque sólo fuese eso, ya justificaría todo el artículo. Es una lata cómo a veces te encuentras referencias aisladas, en textos antiguos, que no consigues meter en contexto porque la tradición se perdió. Como aquella frase del oidor Eugenio de Salazar, cuando visitó Ibias: “Después que he visto esta tierra, no me maravillo de haber oido decir que los asturianos tiraban lanzas al cielo”

    • Hoy precisamente leía a Jacques Heers, el medievalista, y comentaba la de barbaridades que había leído respecto a ese tipo de paralelismos en la antropología moderna. Lo cierto es que no siempre tenemos que buscar correlaciones entre unos pueblos y otros. Por ejemplo, con Irlanda, donde ahora sí que se da esta tradición, reconocen que es importada ya que el muérdago en si no es endémico de la isla sino que debió ser introducido posteriormente. Bueno pues ni te imaginas la de referencias que hay sobre muérdago y druidas irlandeses que no tienen en cuenta este “pequeño” detalle. En fin, mil gracias por el comentario. Aun así no desisto, esta “investigación” está solo al principio, y este artículo es una parte más de esa búsqueda 😉

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