El espino blanco. El árbol de hadas irlandés y su conexión con el folklore europeo occidental

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Espin albar. Foto Stock
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Se lo conoce como espino blanco, majuelo, espín albar y muchos otros nombres. Posiblemente estemos ante uno de los árboles que ha mantenido mejor su carácter sacro por toda Europa. Hablamos del árbol de las hadas irlandés, el árbol cuyas espinas contienen veneno de las víboras en Asturias, o el que se usaba para barrer las cuadras de unas arañas llamadas «brujas» en el noreste de Francia.

El Espino blanco, descripción física.

Se trata de una especie de arbusto o árbol de pequeño talle de no más de seis metros de altura. Se cría entre otros árboles y suele encontrarse como árbol residual en los bordes de las tierras de labor en la Península ibérica y las Islas Británicas. Presenta una copa muy abierta y ramas muy abundantes y retorcidas, cubiertas de espinas. Las hojas del árbol están divididas entre tres y siete lóbulos y las flores son blancas, de un olor penetrante. El espino albar es muy sensible al cambio climático así que su floración presenta variaciones importantes depende de dónde se encuentre, pero siempre suele darse a comienzos de Mayo. Da sus frutos en octubre, se llaman majuelas aquí en España.

El espino blanco. El árbol de hadas irlandés y su conexión con el folklore europeo occidental
Espino Blanco. Foto Wikipedia
Uso tradicional

Su madera es densa, y se usó con frecuencia para fabricar carbón vegetal. En Asturias se usó con esa finalidad con abundancia, y en Irlanda, donde la tradición dice que no se debe tocar el árbol, durante la edad media se reguló su uso intensivo como carbón, lo que demuestra que la prohibición quizá se refería sólo a los ejemplares que crecen aislados. En el este de Europa las estacas para matar a los vampiros se hacían de esta madera.

Es una planta muy longeva, por ejemplo en Normandía se usaba para marcar los vértices de las propiedades, probablemente le añadía ese carácter sacro y de respeto, ya que es evidente que las lindes en el mundo rural no se tocan. La misma costumbre la encontramos en Madrid, en las Ordenanzas para el Real Sitio de Aranjuez (1795. En la Francia de Pierre de Ronsard leemos en el siglo XVI la siguiente poesía:

¡Vive, gentil espino blanco!
Vive sin fin,
vive sin que nunca el trueno,
el hacha, los vientos
o el tiempo
te puedan derribar. (Climent Giner: p.37)

En el Pays de la Loire en Francia, se halla el aubépine de Saint Mares sur la Futaie. Un viejo venerable de esta especie considerado el árbol más longevo de Francia, con unos 1500 años de vida.

El espino blanco. El árbol de hadas irlandés y su conexión con el folklore europeo occidental
Espino Blanco de Saint Mares sur la Futaie. Foto France Inter

Las hojas se usan en ensaladas y los frutos la verdad es que no saben a nada aunque son ricos en vitamina C y se usaban sobre todo en tiempos de escasez. Por ejemplo en Irlanda se asocian a la época de la Gran Hambruna. Hay un dicho que lo expresa de forma muy específica

En todo el occidente europeo se ha usado con frecuencia para setos y decoración porque sus ramas abundantes y espinas lo convierten en un buen cierre natural fácil de manipular y difícil de cruzar. Es un árbol que se convierte en refugio de aves y de otras especies que encuentran entre su denso ramaje protección y alimento.

Para la medicina popular el espín albar es un tónico para el corazón, indicado en arritmias y en la recuperación de problemas cardiovasculares. También se usa como relajante junto con otras plantas para mejorar el sueño. Se toma como infusión de sus flores y no tiene peligro de toxicidad.

Su madera se usó con frecuencia como materia prima para hacer carbón vegetal, en Asturias está bien documentado ese uso con frecuencia. En la propia Irlanda en tiempos medievales se llegó a regular su uso intensivo para fabricar este tipo de carbón. Se usa también como tutor para árboles frutales con los que se injerta

El árbol de hadas irlandés

El carácter sagrado del espino blanco en el mundo gaélico le viene dado porque se cree que cuando aparece aislado en medio de un prado, campo de cultivo, o en un cruce de caminos se trata de un árbol de las hadas. Es una superstición rural que sigue teniendo cierta vigencia en Irlanda sobre todo, donde este árbol tiene una especial importancia en el mundo rural. No todos los espinos blancos son árboles de hadas, sólo aquellos con algunas características que os enumeré antes.

En el mundo rural irlandés no es infrecuente encontrarte con un campo perfectamente sembrado y en el medio un árbol que interrumpe los surcos o que se desvían para esquivarlo. Se trata de un árbol solitario, de edad avanzada, al que los campesinos evitan cortar ya que la superstición lo protege. Cortar el árbol significa tener mala suerte de por vida, ahí es nada.

El espino blanco. El árbol de hadas irlandés y su conexión con el folklore europeo occidental
Rag Tree. Foto Irish Central

Se han desviado carreteras, hace no mucho, en Irlanda para proteger a estos árboles. Por ejemplo en el condado de Clare hubo un movimiento social para impedir que se cortara. Desgraciadamente el árbol ha sufrido actos vandálicos desde entonces y aparece con frecuencia en la prensa. También existe la leyenda de que el conocido empresario de automóviles DeLorean, en el Ulster fracasó en su proyecto industrial cuando él mismo cortó un espino blanco que sus trabajadores se negaban a tocar.

Una «magia» (llámale tradición o superstición) protege a estos árboles, lo mismo que a los fuertes de hadas, que gozan de especial consideración en el mundo rural irlandés. Es también uno de esos árboles de trapos o rag trees. Básicamente se trata de atar un trozo de tela a sus ramas a modo de ofrenda a cambio de que se cumpla un deseo.

En Irlanda está prohibido cortar las ramas y las flores del árbol de las hadas durante todo el año, excepto en el mes de Mayo, y al igual que en el resto del continente, a esas ramas, se le atribuyen propiedades mágicas que vamos a pasar a enumerar.

El espino blanco en el folklore europeo

En Alemania está asociado a la muerte, y con su madera se hacían las piras funerarias, se creía que su humo ayudaba al alma del difunto a subir al cielo. También existía la creencia de que una ramita debajo de la almohada favorecía el tener buenos sueños.

En la mitología germánica este árbol se asociaba también al mundo onírico (una especie de muerte al fin y al cabo. En el cuento de la Bella Durmiente, se pincha con una rueda de hilar, que se hacía siempre de esta madera). Algo parecido ocurre en Irlanda con la tradición de la noche de Beltaine. Si te duermes debajo de un espino blanco en una colina de las hadas, entras al Sidhe, de donde no vas a volver jamás.

En Somiedo, Asturias se cree que las espinas de sus ramas absorben el veneno de las víboras que se cobijan a su sombra así que hay que tener cuidado de no llevárselas a la boca.

En la España rural se cree que protege del rayo, así que una rama en la casa la protege de las tormentas e incluso leí que creían que llevar una espina en la boina evitaba que te cayera un rayo encima. En Irlanda, llevar una espina en el bolsillo traía buena suerte a los pescadores de la costa oeste.

El espino blanco. El árbol de hadas irlandés y su conexión con el folklore europeo occidental
Flores de Espino Blanco. Foto Stock

Es una de las plantas de San Juan, ya que su floración llega a extenderse a junio-julio en el norte de España y una rama en la puerta espanta a los demonios si se coloca en la noche de San Juan según la tradición de zonas de Burgos y la vieja celtiberia. En Inglaterra y Escocia, poner una rama florida de espino blanco en la cuadra aseguraba más leche de las vacas. Las cuadras se limpiaban de telarañas con ellas. En el noreste de Francia se limpiaba la cuadra con ellas y con eso se intentaba evitar con ellas unas arañas llamadas sorcieres es decir brujas.

Es el arbusto situado en torno a los pozos sagrados, como el de San Patricio, y la tradición era caminar dando vueltas en torno al pozo y atar trozos de tela en las ramas del árbol, como veis, cristianizando un rito pagano.

Forma parte de la tríada de árboles relacionados con las hadas. El Fresno, el roble y el Espino Blanco. Tres ramas de ellos unidos con un hilo rojo, eran un amuleto en Inglaterra para protegerse de espíritus nocturnos.

«¿Por el roble, el fresno y el espino!…
…Algunos de nosotros no podíamos tolerar la sal, o las herraduras colocadas sobre la puerta, o las bayas del fresno silvestre, o el agua corriendo o el hierro frío, o el sonido de las campanas de la iglesia. ¡Pero yo soy Puck!!
(Rudyard Kipling, «Puck el de la colina Pook»)

El cristianismo pasó de asociarlo a la brujería a integrarlo dentro de la tradición cristiana, y por ejemplo la leyenda cuenta que la corona de espinas de Jesucristo estaba hecha de esta planta. También es un árbol frecuente en las apariciones marianas y está muy asociado al culto a la Virgen. Una tradición dice que la Virgen María puso a secar la ropa del Niño en las ramas de un espino blanco, por eso quedó protegido contra el rayo.

En Inglaterra contaban la historia de que cuando José de Arimatea pasó por la isla plantó su cayado en Glastonbury y de él nació un espino blanco. Posteriormente el árbol que se decía que era el original fue quemado por los protestantes ingleses en los conflictos religiosos del siglo XVI por considerarlo un vestigio de culto pagano.

El cambio de estación

La floración de este árbol se asocia en el mundo céltico a Beltaine. Las pequeñas flores blancas suelen salir entre abril y mayo. De hecho existe en partes de la meseta este en España, la tradición de recoger las ramas floridas de este árbol la noche previa al 1 de mayo.

El espino blanco se asocia a la sexta luna del ciclo lunar, entre el 1 y el 25 de Mayo, y daba comienzo a la nueva estación. En Irlanda sólo durante este tiempo justo cuando estaba en floración era cuando estaba permitido cortar algunas ramas como dije arriba, con las que proteger las casas y los campos de cultivo. Por ejemplo se esparcían guirnaldas de sus flores por los campos, de la misma manera que se recorrían con antorchas para bendecirlos.

En cuanto al cambio de estación, en el Ulster hay un dicho parecido a nuestro «hasta el 40 de mayo no te quites el sayo», que viene a decir que «nunca te quites el sayo hasta que florezca el árbol de mayo» (adaptación libre. El original dice: ‘ne’er cast a clout ‘til may is out’).

Por otro lado, sus frutos son de octubre, en las inmediaciones de la fiesta de Shamain, así que verlos es el preludio del tiempo oscuro.

El espino blanco. El árbol de hadas irlandés y su conexión con el folklore europeo occidental
Rama de Espino Blanco con bayas rojas. Al fondo las Montañas de Wicklow, Irlanda. Foto American Fine Arts

Espero contribuir con este post a que mireis con otros ojos a este arbusto y que si veis uno os pareis a pensar en la importancia que esta y otras especies tuvieron en el mundo rural pre-industrial. Un poco de respeto a nuestra naturaleza y tradiciones nunca está de más.

Si conoceis más tradiciones asociadas a este árbol os agradecería que las dejarais en los comentarios para que aprendamos todos.

BIBLIOGRAFÍA 

ABELLA, Ignacio (1996) La magia de los árboles. RBA. Barcelona
FONT I QUER, Pius (1999) Dioscórides renovado. Ed. Península. Barcelona
GRAVES, Robert (1993) La diosa Blanca. Alianza Editorial. Madrid

 

 

 

 

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