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Una cuestión puramente personal, lo reconozco. También que es un poco friki tener un castro favorito del mundo mundial, pero qué le voy a hacer… Paseé por las murallas de módulos de Noega, admiré las callejuelas de Coaña, o el pequeño barrio romano de Mohías. También subí la cuestona (con una niña a cuestas) de Pendia, o me maravillé de la domus del Chao Samartin.

Ojo, que me impresionó el monte Trega tanto como al que más y lo considero un sitio espectacular, asi como otros y