Monte Santa Trega. Foto: Turismo A Guarda
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En el Atlántico gallego hay un asentamiento cerca de la desembocadura del Miño que sorprende tanto por su estado de conservación y estudio como por su ubicación estratégica. Recuerdo caminar por las calles del poblado y pensar que aquello era verdaderamente la capital de la cultura castreña. Una especie de colina, poblada y bien defendida, que daba la verdadera sensación de ser el lugar donde encontrar las instituciones de poder de los pueblos que moraron en la zona. Es un lugar mágico.

Vista hacia el norte desde el castro. Abajo A Guardia. Foto propia
Vista hacia el norte desde el castro. Abajo A Guardia. Foto propia
Partimos desde Bayona una mañana de verano, dispuestos a llegar al sitio que, por aquel entonces, consideraba el más mítico de la cultura castreña. Las expectativas eran altas. El viaje hasta allí transcurre por una de esas carreteras atlánticas que te dejan ver un litoral duro, salpicado de pequeños pueblos y faros con encanto, que luego visité varias veces más.

En poco más de una hora después de algunas paradas estabamos a la puerta

El asentamiento

El castro de Santa Tecla, no se si sería mejor llamarlo citania o su equivalente latino oppidum, se ubica en el monte Trega (veréis que el castro también se conoce como Santa Trega). Es un gran asentamiento que tiene unas dimensiones de 700×300 metros. Se calcula que en él vivirían entre 3000 y 5000 personas en un gran complejo urbano que, partiendo de un pequeño castro en la Edad del Hierro se convirtió en una populosa ciudad galaico-romana tras la invasión del territorio en el cambio de era.

El castro de Santa Tecla, Galicia
Barrio norte Santa Tecla. Foto propia

Se propuso tradicionalmente una cronología que partiría de los siglos II y I a.C. hasta el I d.C. sin embargo hoy se sabe que al menos puede confirmarse su ocupación en el IV a.C. y aún queda mucho por excavar.

Un poco de historiografía

El lugar, conocido desde tiempos remotos, comenzó a ser estudiado en 1913 cuando se trabajaba en la carretera que lleva a la parte superior del monte. En realidad la primera excavación es ya de 1914 que constituiría la primera de nueve temporadas, seguidas de varios intervalos de parones y vuelta a la actividad que han durado hasta la actualidad. Los distintos periodos y sectores de trabajo se conocen con el nombre de los directores de excavación. Por ejemplo hay unas zonas Calvo I y Calvo II, un periodo Mergelina, etc…

El castro de Santa Tecla, Galicia
Cabaña castreña circular reconstruida. Foto propia

En uno de esos periodos, a finales de los años 60 y principios de los 70 se reconstruyen completamente dos viviendas que son las que veréis fotografiadas miles de veces por toda la red y que se han vuelto icónicas de la cultura castreña, lo que me hace reflexionar sobre el impacto visual que tienen este tipo de actuaciones.

Las intervenciones siguen hasta prácticamente la actualidad, además del pequeño museo (siempre me parecerá demasiado pequeño) que existe en la parte superior del monte.

El poblado

Los barrios de Santa Trega están ubicados en las laderas norte y noroeste el monte, donde se concentran el más de un centenar de cabañas, almacenes y edificaciones que ya están excavadas, más las que aún no lo están y que permanecen a la espera de una intervención. Es comprensible, e incluso deseable por varias razones. Mantener todo este conjunto obliga a realizar numerosas tareas de consolidación, no solamente por la exposición de los restos a los elementos, sino por la cantidad de gente que visita el lugar cada año, y que contribuye económicamente con la entrada al mantenimiento del sitio. (leí en un folleto que eran más de 300.000 personas cada año).

El castro de Santa Tecla, Galicia
Proyecto Trega 2020+5. Concello de A Guarda

La imagen anterior corresponde al plan de excavación Trega 2020+5 que  tiene como finalidad realizar diferentes intervenciones cada año. La llegada del COVID ha trastocado los planes del Concello pero sigue adelante. En esa imagen os podéis hacer una idea de las enormes dimensiones de este poblado así como de la densidad de viviendas.

Las viviendas

La más abundante es la casa circular, y es el tipo que han elegido para restaurar completamente. Os sorprenderá saber, que el viejo debate de si las casas tenían ventanas o no, aquí se ha resuelto categóricamente. No tenían ventanas. En uno de los castros donde más se han excavado distintas viviendas, parece indicar claramente la ausencia de vanos en los muros.

El castro de Santa Tecla, Galicia
Tipos de vivienda y construcciones. Santa Trega. foto propia

Las reconstrucciones permiten tener una perspectiva bastante envolvente de lo que es estar en una de estas construcciones. No es tan espectacular como la de la Citania de Sanfins, pero es suficiente para ver la obra de techumbre vegetal, y tener la sensación de poco espacio que dan las casas de los castros. Es evidente que la mayor parte de la vida tenía que hacerse en el exterior, siendo la cabaña simplemente un lugar de descanso, y abrigo.

El castro de Santa Tecla, Galicia
Entramado de la cubierta vegetal de una de las cabañas reconstruidas. Foto propia

Un 10% de las cabañas son de planta cuadrada y no se corresponden con edificaciones típicas de la cultura castreña, sino con el periodo romano del asentamiento. Hay que distinguirlas de las cabañas cuadrangulares con esquinas redondeadas (tipo naipe), cuyas dataciones en castros del occidente de Asturias y en otros lugares han arrojado fechas anteriores a la presencia romana en el territorio, siendo una solución constructiva indígena. El resto de viviendas, un 17% aproximadamente son cabañas de forma elíptica.

Puertas y Murallas

Verás un extenso muro realizado en mampostería en un lienzo continuo del que se han excavado unos 190 metros en el barrio norte. Allí además se ha documentado la puerta. Esta primera muralla era interior, con apenas 160 metros. Fuera de ellas, en una zona todavía no visitable (creo), se han documentado aterrazamientos, que indican que habría extensiones de terrenos edificadas, o aprovechadas fuera de ese muro, y que la muralla principal de este sector estaría fuera de ese perímetro.

El castro de Santa Tecla, Galicia
Vista general desde arriba. Foto propia

La puerta norte tiene unos 2 metros de ancho y tendría una abertura adintelada, con un camino en escalera encajonado entre muros para llegar a ella que puedes transitar. Se ha documentado otra puerta, la sur, que en realidad es un espacio entre dos muros paralelos, no una puerta al uso, sino un espacio de fácil defensa y vigilancia. En el exterior de estos muros se ha excavado el conchero del castro arrojando un torrente de información sobre la vida diaria en Santa Trega.

Calles y caminos

Existió un camino de ronda paralelo a la muralla, típico de los asentamientos castreños, muy evidente en época romana. De este camino surgen distintas vías radiales que cortan el poblado en sectores. Son verdaderas calles de cerca de dos metros de ancho de las que parten otros pasajes secundarios que llevan a los conjuntos de viviendas, almacenes y talleres, acabando en la puerta de las viviendas principales. Es un auténtico sistema capilar que en su momento debió ser incluso algo laberíntico. Se ha dicho que este urbanismo desordenado aparentemente podría cumplir una función defensiva en caso de conflicto, forzando a las tropas atacantes a combatir casa por casa en un laberinto atiborrado de enemigos.

La población de Santa Tegra

En el pequeño museo de la parte alta del monte hay una interesante exposición sobre los objetos recuperados en el poblado. Durante la visita guiada te darán una explicación sobre lo que es la cultura castreña que a mi personalmente me decepcionó bastante considerando el lugar donde estamos. Dicho esto, la colección de piezas es super interesante, merece la pena la visita.

El castro de Santa Tecla, Galicia
Cerámica castreña. Museo de Santa Tecla

Las referencias al primitivo poblado castreño son escasas, ya que Santa Tecla, lo mismo que Sanfins, San Cibrao de Las, o Briteiros, vivieron su mayor desarrollo en época romana solapándose las construcciones de esta época con las anteriores. Sin embargo su huella se ha documentado con amplitud en el asentamiento. De todas formas, el que piense que porque en época romana tuviera un gran crecimiento significa que los galaicos habrían abandonado su modo de vida está completamente equivocado.

Basta echar un vistazo para darse cuenta de que ni se abandonan los patrones constructivos, ni la organización social se vería profundamente alterada. Parece que la presencia romana en el territorio significó un dominio militar que para imponerse lo hizo a través de las estructuras indígenas creadas durante la Edad del Hierro. Aprovechar el tejido social previo, (eliminando a lo sumo estructuras que podrían hacer peligrar ese control), es mucho más eficiente que transformar desde cero una sociedad completa.

En la plástica de los objetos que puedes ver en el museo te das cuenta de que continúa un ensalzamiento de la figura del guerrero, pero ese guerrero está al servicio de Roma, sobre todo en unidades auxiliares, que a su vez participan en operaciones militares para someter otras partes del Imperio.

El castro de Santa Tecla, Galicia
Yo y mi flipe con la cerámica castreña. Borde de vasija

Un ejemplo. La orfebrería, que encargan esas élites, es de fuerte sabor indígena, pero sólo es posible gracias a la riqueza acumulada por su colaboración con las superestructuras de ocupación del mundo romano. Es la paradoja del final del mundo castreño en toda su extensión.

Contactos con el mundo atlántico y mediterráneo

Quizá es más evidente en otros castros más a pie de playa, pero está claro que este lugar ofrece las condiciones idóneas para ser un punto estratégico comercial en las rutas navales. Está dentro de ese conjunto de asentamientos del atlántico gallego que hicieron de eje de comunicaciones entre el atlántico y el mediterráneo.

Su posición elevada sobre la línea de costa y sobre la desembocadura del Miño, es el sitio perfecto para un gran puesto comercial. Se ha refrendado esta suposición con la obtención de multitud de ánforas, vidrios, etc de factura romana provenientes del sur. La sal jugaría también un papel importante como mercancía, así como aceites y otros bienes de origen foráneo.

El castro de Santa Tecla, Galicia
Segunda vivienda reconstruida. Santa Trega

Este comercio ya había comenzado en época púnica, a la que se atribuye la llegada de cerámicas griegas a la costa gallega. Además el Miño es una vía navegable de incuestionable valor para la penetración hacia el interior del territorio galaico desde la costa, que se ha documentado arqueológicamente.

En cuanto a los modos de vida romanos adoptados por los pobladores del castro, y relacionado con este aspecto comercial cabe destacar la importante colección numismática del museo, compuesta por más de un centenar de piezas sobre todo de época de Augusto y Tiberio que fueron encontradas durante las excavaciones. Nos indican la importancia de las élites del castro favorecidas por su trato con Roma.

Subsitencia

Pese a todo lo dicho, y en consonancia con las investigaciones en todo el mundo castreño durante las últimas décadas, parece que la base de la economía fue la agricultura cerealística. El mundo castreño es esencialmente un mundo agrícola que debe ser investigado con nuevas técnicas de estudio así como nuevos planteamientos metodológicos.

La investigación de cabañas, pero sobre todo de los concheros, nos hablan de cultivos de cereales y leguminosas, pero también de la recolección masiva de frutos silvestres, como bellota. En los concheros se han documentado diversas especies marinas tanto de peces como de mariscos, así como útiles de pesca (anzuelos), etc.

El castro de Santa Tecla, Galicia
Foto: Ayto. A Guarda

La ganadería ocuparía un papel esencial, pero no determinante para estas poblaciones. Bóvidos, ovicápridos y équidos de los que hay restos documentables, nos hablan de una ganadería que tendría su lugar de desarrollo en los alrededores del castro, donde no se han registrado apriscos, ni estabulaciones. Si unimos a este panorama el comercio nos encontramos con una economía de amplio espectro que explica las dimensiones del castro así como la prosperidad que se le atribuye.

En definitiva, un yacimiento que es imprescindible conocer si te interesa la cultura castreña ya que está entre los lugares más importantes en cuanto a dimensiones y riqueza arqueológica. No te lo puedes perder.

Bibliografía recomendada

MARTINEZ TAMUZE, X. (1987) Citania y Museo arqueológico de Sta. Tecla. Servicio de publicaciones de la Xunta de Galicia.

PATIÑO GÓMEZ, R. (1988) “El urbanismo en el poblado castreño de Santa Tecla”. Actas del I congreso Gallaecia.