Miniatura de Raimundo y Melusina
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En Galicia y Asturias hay linajes con apellidos antiguos cuya fundación se remonta a una pareja original formada por un hombre de la familia y una encantada, xana o una sirena (los Mariño de Galicia). Es algo bastante común en la heráldica europea, sobre todo francesa, de finales de la Edad Media. La historia del apellido Miranda, que da nombre a un territorio asturiano, va sobre esto. Os cuento la historia.

La leyenda

Creo que la fuente más antigua es Tirso de Avilés, del que os hablé en este otro post sobre los antecedentes del celtismo asturiano. El canónigo de la Catedral de Oviedo recoge en su famoso libro de heráldica historias sobre el origen de los linajes más antiguos de España. Entre ellos habla de los Miranda, de los que tras hablar de por qué aparecen unas doncellas con la vieira del Camino de Santiago que no vienen al caso, nos habla de las serpientes que rodean a este motivo.

“…Mas traen por armas dos sierpes fuera del escudo por orla, y en la parte de arriba hacen un nudo el cuello de la una culebra con la otra y las caras una hacia la otra, y en la parte de abajo otras dos cabezas con el mismo nudo y vueltas, una cara a la otra como las de arriba. Y tienen las sierpes manos unidas al escudo, como que lo tienen ; y la razón de las sierpes según se dice es porque un Caballero de este linaje Miranda alcanzó a ver una doncella encantada   en demasía hermosa, y a ciertos días del año se tornaba Sierpe, y aguardándola. Y ella por entonces que él la había visto en aquella figura, tomó los hijos debajo de los brazos y huyó, y pasando un río acaeció que se la cayó la hija, la cual casó con aquel, de donde vienen los de Miranda; y así se llaman hoy día los Señoríos de Miranda…” (la imagen de portada es una captura que hice de ese capítulo)

Doncellas y serpientes, la leyenda asturiana de los Miranda
Escudo de los Miranda de Asturias. Imagen Wiki Commons

El canónigo nos cuenta otra versión por la que llevan las serpientes en el escudo.

“Otros dicen que la sierpe se pinta por que en Soto de los Ynfantes (concejo de Salas) estaba una sierpe mui fuera que mataba todos los que pasaban por halli, i un tal Miranda lo mató i puso por Orla del Escudo de las Doncellas”

Existe otra versión más en la se cuenta que en la batalla de Clavijo los moros habían encantado dos serpientes para que lucharan contra los cristianos, y uno de los Miranda mató a una de ellas por lo que las tomó para su escudo de armas.

¿Es una historia más de xanas y serpientes?. Pudiera, pero Berto Peña, en un artículo de 2008 nos habla de la leyenda de Melusina y el señor de Lusignan que paso a ampliaros un poco.

La leyenda de Melusina

La historia es la siguiente: Raimundo de Poitou conoció a una hermosa y misteriosa mujer llamada Melusina de la que se enamoró una noche que se había internado en el bosque. Se trataba de una encantada, hija del rey de Escocia y de un hada. La muchacha era muy inteligente y bonita y Raimundo estaba muy enamorado. La única condición que le ponía era que no debía verla en sábado, ni tampoco podía preguntar el por qué de esta prohibición. De que cumpliera este precepto dependía que pudieran seguir juntos.

Ella le colmó de riquezas, con las que levantaron el castillo de Lusignan, en cuyas inmediaciones se ubicaba la fuente de las hadas, o fuente de la sed.

Tuvieron diez hijos, (en otras versiones 11) y eran muy felices. Raimundo, evidentemente rompió el pacto, como siempre en estas leyendas, y se escondió para espiar a Melusina. Ella estaba bañándose y peinando sus cabellos, pero de cintura para abajo estaba transformada en una gran serpiente.

A pesar de todo Raimundo no le dijo nada. Hasta que un día uno de sus hijos cometió un grave delito y cuando Melusina fue a consolar a su marido él estalló en cólera y le dijo “calla serpiente, tu has envenenado a mis hijos”. Tras lo que ella cayó desmayada. Cuando se recuperó, saltó por una ventana transformada en una serpiente alada y se fue para no volver.

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