El puerto pesquero de Douarnenez
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A ver, cuántos lugares conoceis en el mundo que tengan cuatro puertos. Yo creo que es el primero que ví. Hoy hablamos de Douarnenez un lugar de leyenda en el noroeste de Bretaña.

Douarnenez está situado en una preciosa bahía en el Finisterre bretón Está bien abrigada de las marejadas del Oeste, y es un buen refugio para los barcos de pesca que dieron y dan vida a la localidad.

De viaje por Bretaña. Douarnenez y sus cuatro puertos
Vista del puerto. Douarnenez

Su origen tiene mucho que ver con el mundo celta, y era uno de los sitios que tenía ganas de visitar en Bretaña por una leyenda que leí hace muchos años. La de la leyenda de la ciudad de Ys que os cuento en otro post para que no se haga muy larga. En resumen os diré que la mala vida de Dahut, la hija del rey Gradlon llevó a que las aguas sumergieran la malograda ciudad de Ys y que casi todos sus habitantes perecieran.

Esa ciudad estaría sumergida en la bahía frente a la que se alza Douarnenez, y de hecho ésta habría sido fundada por los supervivientes de esta desgraciada historia.

Ahí debajo cuentan que están las ruinas de Ys
Ahí debajo cuentan que están las ruinas de Ys

Así que allí nos encontrábamos una mañana de Julio, contemplando como un piloto metía en el puerto a un enorme arrastrero bretón y contemplando la bahía mientras esperábamos oir las campanas de la ciudad sumergida 😀

De viaje por Bretaña. Douarnenez y sus cuatro puertos
La industria pesquera aún tiene empuje en la zona

Es un sitio encantador, con mucha historia de comercio y navegación. Me tocó conocer de ella en uno de los trabajos de Historia de la Edad Moderna que hice este año en la Universidad, asi que contaba con la ventaja de haber pisado el terreno. En el siglo XVI fue uno de los puertos de salida de los textiles franceses que intentaban competir con inglaterra y la lana castellana. Pero se hizo rica gracias a las sardinas a partir del siglo XIX, de hecho todavía se puede visitar la conservera más antigua del mundo en activo, eso dicen allí, en uno de los viejos barrios que van a dar a la bahía.

De viaje por Bretaña. Douarnenez y sus cuatro puertos
Conservera más antigua del mundo en activo. Versión bretona

Es un sitio muy tranquilo de por sí, pero aparte puedes darte un paseo muy guapo por el barrio de Les Plomarch. A ver, cuando llegué pensé que me había equivocado. Al menos esa parte donde aparcamos la furgo parecía un poco abandonada, y me dió la sensación de ser el típico barrio pobre que queda alejado del centro de la ciudad. La verdad es que es un barrio trabajador sin más, y está a las puertas de un camino que se adentra en el bosque y que te lleva si quieres a una de las playas más grandes de Bretaña.

Hay un montón de playas por la zona
Hay un montón de playas por la zona

Un paisaje que es muy apreciado por los pintores. Aún en la senda costera hay una casa que es una residencia para pintores, una de esas pequeñas casas bretonas, donde unos cuantos pintores buscaban la inspiración, y se sorprendieron cuando dos turistas despistados aparecieron por su jardín.

Construcciones tradicionales en Les Plomarch, Douarnenez
Construcciones tradicionales en Les Plomarch, Douarnenez. Esta es una residencia de pintores.

En el paseo hay auténticas mansiones entre los árboles, lavaderos con leyendas y algunas calas donde puedes bajar y darte un baño en las aguas tranquilas de la bahía y refrescarte un poco.

La bahía de Douarnenez, desde una pequeña cala en Les Plomarch.
La bahía de Douarnenez, desde una pequeña cala en Les Plomarch.

Decidimos que el punto final de nuestro paseo fueran los restos romanos de una factoría de salazones y conserva de pescado que se encuentra en Les Plomarch. Me hizo pensar en otras factorías romanas como la de Gijón / Xixón que supusieron un impulso a localidades que se encontraban en la periferia del Imperio. Las ruinas son de acceso libre y gratuito.