Vikingos. Foto agencia
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En las crónicas medievales del noroeste de la Península Ibérica se esconden personajes, a veces sólo en unas pocas líneas, que esconden hechos significativos para la Historia y que pasan casi completamente inadvertidos para el gran público. Es un tema difícil de contar ya que, en numerosas ocasiones, se producen duplicidades de nombres o incoherencias de fechas, cuando no se miente directamente 🙂

Los vikingos

En el 881 se culmina la Crónica Albeldense, una de las fuentes escritas que nos aportan información sobre los hechos del noroeste de la Península Ibérica, sobre todo en el contexto de los reyes de Asturias y Galicia y la recuperación de territorios a los musulmanes. En ella se cuenta esta historia hablando del rey Ordoño I de Asturias:
«En su tiempo los normandos, que vinieron por segunda vez, fueron exterminados en la costa de Galicia por el conde Pedro» 1.

Aquella expedición normanda era la segunda que asolaba las costas del norte y oeste de la Península Ibérica, esta vez liderada por un tal Björn «costado de hierro», que te sonará un poco si viste la serie Vikingos 🙂

Era el 858 y en las costas de Galicia y Asturias ya se conocían las incursiones vikingas, que habían comenzado en el 844 tras ser rechazados en Gijón. Treinta años antes de la época de Ulf «el gallego», en el año 858, las naves nórdicas, mejor pertrechadas y dirigidas por Björn y su hermano Hasting desembarcan en las inmediaciones del faro de Brigantium (Torre de Hércules) y se internan tierra adentro en territorio del Lugo actual. Siguen rumbo al sur y subiendo por la ría de Arosa una flota de más de 100 naves desembarca con el objetivo de sitiar Santiago de Compostela. Consiguieron imponer un danegeld, (tributo para evitar la destrucción de la ciudad) pero a pesar de ser pagados decidieron no levantar el asedio 2

Ordoño I manda un ejército liderado por Pedro (Theon?) que expulsa al ejército vikingo del que se hacen de nuevo a la mar 62 naves que ponen rumbo al sur, donde se encontrarán con las tropas musulmanas adentrándose en el Mediterráneo.

Pedro Theon se consolida como el poder del rey en Galicia y en el 861 ve el regreso de la expedición vikinga que todavía tendría suficientes efectivos como para capturar al rey de Pamplona García I.

Un noble al servicio de Alfonso III

Menéndez Pidal3 considera que este comes Pedro es Pedro Theon de Pravia, uno de los nobles de mayor confianza de Alfonso III el Magno, de quien recibe la orden de repoblar Tuy y Orense que habían sido arrasadas por los musulmanes.

La primera referencia explícita a la existencia de este conde en las fuentes escritas tiene lugar en el reinado de Alfonso III, en una carta de donación del 867 en el que el rey devuelve la villa de Carcacía a la iglesia de Santiago de Compostela. Entre los nobles aparece firmando Pedro Theon como mano derecha del rey.

Volvemos a encontrarlo en las fuentes referidas a su hijo Vimara Pérez, el primer conde de Portus Cale, Oporto, considerado uno de los «padres» de la nación de Portugal, fundador entre otras de villas como Guimaraes que repobló esta zona con gentes provenientes del noroeste.

Como veis, si aceptamos que Pedro Theon, es el conde que aparece en la crónica albeldense como Pedro (no se tiene constancia de otros en ese periodo y en ese lugar), podemos contar una historia digna de una novela.

  1. Crónica Albeldense XV.11
  2. Scheen, R. (2014). «Invasiones vikingas en la Península Ibérica», en Militaria. Revista de cultura militar.
  3. Menéndez Pidal, R. (1964). La Historia de España
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