Altar galo-romano Rheims.
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Cernunnos fue un antiguo dios celta que estaba asociado a la naturaleza, el bosque con la flora y fauna, así como la fertilidad. Se le repesenta habitualmente con una cornamenta (de la que recibe su nombre) y con un torques en su cuello, y ocasionalmente otro en su mano en posición vertical, como en el caldero de Gundestrup.

Se le ha representado en casi toda la Céltica, aunque destaca entre los galos. Vamos a conocerlo un poco más a fondo.

Nombre y advocaciones

Pese a lo que puede parecer, el nombre Cernunnos no tiene una explicación clara. Lo habitual, que es asociarlo a la cornamenta con la que se le representa, ha sido discutido entre los estudiosos de la religión celta. No hay evidencias epigráficas apenas (solo una) que se refiera a él directamente así, y lo es en un monumento romano.

La alta consideración de este dios en el panteón celta puede deducirse de la gran cantidad de representaciones que se han encontrado. Desde Irlanda a Rumanía, aunque como digo no se puede asegurar con certeza qué representa o qué culto se le prestaba.

Una de las fuentes históricas que tenemos son los Comentarios a la Guerra de las Galias, el texto de César sobre las campañas de ocupación y masacre de las tribus galas. En este relato nos habla de algunos dioses celtas, y entre ellos Cernunnos puede estar asociado a Dis Pater, el dios romano de la muerte y del inframundo. En otros autores clásicos se habla de que le sacrifican animales y cautivos de guerra, a él y a otros dioses. Es evidente que en el culto doméstico, si es que se le prestaba, las ofrendas serían de otro tipo.

Representaciones

El dios astado es uno de los más identificables del arte celta. Ataviado con la cornamenta, (incluso se ha sugerido que no fuera un dios, sino la representación de un “sacerdote”, o “chamán” si se prefiere, una figura que tuvo que tener su importancia manifiesta y del que tenemos evidencias arqueológicas así ataviado). Quizá su parecido con la figura mitológica del fauno es la que le ha valido el título de señor del bosque y de ahí a ser la representación de la fertilidad. Los cuernos de ciervo se renuevan cada año y se han encontrado tallados como amuletos fálicos. Aparece sentado habitualmente, en una postura relajada. En algunas de las representaciones escultóricas se han detectado huecos que probablemente acogían cuernos reales o figurativos añadidos.

En cuanto a la representación más antigua que hay sobre Cernunnos está la de Val Camonica entre los celtas de la Galia Cisalpina que muestra una figura de un astado con torques asociado a un sol, por lo que también se le atribuyó el papel de deidad solar en su interpretación.

Cernunnos, señor del bosque
Cernunnos, Val de Camonica

Donde más claramente aparece representado y seguro que es donde lo habeis visto en muchas ocasiones es en uno de los paneles del Caldero de Gundestrup. En él aparece el dios sentado con las piernas cruzadas con la cornamenta de ciervo. Con un torques alrededor del cuello y otro en su mano. Recientmente se ha averiguado que muchos torques son huecos en los extremos, y que contienen una pequeña pieza dentro que les hace sonar como un cascabel. Quizá la figura de Gundestrup está haciendo precisamente eso, o al menos así puede parecer.

Cernunnos, señor del bosque
Caldero de Gundestrup.

En la otra mano sostiene una serpiente. Se interpreta que ella y el torques representan la abundancia, además aparece rodeado de animales, lo que potencia su figura como dios de la Naturaleza aunque habría que indagar sobre la importancia e intención de cada una de ellas.

Otra representación es de la que hablamos un poco más arriba, un bronce del siglo I a.C. encontrado en 1845 junto al río Juine en Bouray, en las proximidades de París, es decir, en territorio de los Parisii.

Cernunnos, señor del bosque
Cernunnos de Bouray

Lleva un torques alrededor del cuello, está sentado con las piernas cruzadas y se le representaron los ojos con piezas blancas y azules de cristal. En total mide unos 42 cm de alto. También aparece en representaciones de época romana, como la de los Nautae Parisiaci, un monumento levantado en honor a Júpiter durante el reinado de Tiberio. Fue encontrado en piezas en la catedral de Notre-Dame. Ahora se sabe que debió ser una especie de columna, de la que se han perdido tres piezas. Cada bloque tiene relieves en cada cara, y uno es Cernunnos, que aparece nombrado así en la inscripción que veis abajo.

Cernunnos, señor del bosque
Cernunos Nautae

El dios está caracterizado por sus cuernos, barba y orejas de animal. Tiene dos torques colgados de cada cuerno y no sabemos si estaba sentado con las piernas cruzadas porque se ha perdido la parte inferior de la pieza. Es significativa la presencia de Cernunnos en un monumento a Júpiter ya que se ha interpretado como la presencia de dos dioses del mismo rango para dos culturas diferentes.

En otra representación, esta vez un bajorelieve proveniente de Rheims aparece de nuevo el dios sentado con las piernas cruzadas sobre un pedestal, con barba y cuernos. Los animales representados a su alrededor comen de la abundancia que sujeta entre sus brazos. A los lados aparecen otros dos dioses, esta vez greco-romanos, Apolo y Mercurio. Se ha interpretado que representan una tríada que si le damos nombres celtas serían Belenos-Cernunnos-Lug por sus equivalentes a los dioses latinos representados.

Cernunnos, señor del bosque
Altar galo-romano rheims. Cernunnos. Reconstruido
Interpretación cristiana del mito

Esta deidad sufrió con más dureza que las demás (probablemente por su posición preeminente) el cristianismo, ya que sus atributos fueron usados para representar a Satán. Sin embargo, se da la curiosidad de que en otra parte de la Céltica, en Britania, surge un santo llamado Korneli que es el patrón de los animales con cuernos y que se asocia a San Cornelio. Hay multitud de leyendas sobre él que os contaré en otra ocasión. Baste decir que los soldados romanos que le perseguían, según la tradición, quedaron petrificados en Carnac.

En la Edad Media lo encontramos en las leyendas de Gales e Irlanda como Conall Cernach, en el ciclo del Ulter. Se considera que es un eufemismo para referirse al dios.

Celtas de Hispania

Se ha querido ver a Cernunnos en una representación gráfica de un vaso de Numancia, lo cierto es ue recuerda claramente al Capo di Ponte de Val Camónica en la Cisalpina que os comentaba antes. También en una Terra sigillata hispánica de  Bronchales (Teruel), donde aparece un personaje ataviado con un tocado de cuernos que inicialmente fue interpretado como una representación del mito de Acteón.

Cernunnos, señor del bosque
Cernunnos vaso de Numancia
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