Entrada al castro.
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Seguimos nuestro viaje por la Céltica y escribiendo y fotografiando sobre los lugares que hemos ido visitando durante estas últimas semanas. Entre ellos, posiblemente el que llama la atención, y que tenía ganas de traer al blog es Cabo Blanco, auténtica fortaleza marítima de la época castreña, y uno de esos lugares fascinantes por su paisaje aún en la actualidad.

El yacimiento que nos ocupa es un castro que cuenta con un impresionante sistema de defensa, 5 fosos nada menos, que protegen no sólo la punta que se adentra en la mar, sino también un espacio grande y llano tierra adentro. En algunos puntos el foso principal conserva cerca de los seis metros de altura lo que hace de él uno de los mejor defendidos de la zona. Por la importancia de las defensas, que llegaría a los 10 metros de alto según las excavaciones, y la extensión de los recintos amurallados presuponemos que estamos en un lugar de especial importancia en la zona. En dirección a occidente, a unos centenares de metros aparecen además nuevas estructuras en el paisaje que sugieren que hay más restos arqueológicos, aun por excavar, y en cuyas inmediaciones se han documentado hallazgos superficiales.

Excavaciones arqueológicas y hallazgos materiales

El recuento de hallazgos materiales comienza con los recogidos por los propios vecinos, aunque también se ha constatado que ha sido saqueado desde hace cientos de años por buscadores de tesoros. Es una zona muy conocida por los “ayalgueros” desde hace mucho tiempo, lo que se constató en las excavaciones al encontrar zanjas de expolio. También aparecen restos líticos pertenecientes al mismo en las casas de piedra de las inmediaciones, reutilizadas como materiales de construcción. Se dan noticias de molinos “romanos” giratorios, de vaivén y algunas piezas más tipo fusayolas y pesos.

Quizá el hallazgo más importante sea una inscripción recogida en el siglo XIX de la que se decía que contenía caracteres griegos e ibéricos de la que estoy buscando más información. Si podeis ayudarme estaría genial.

Actualización: Gracias a Gausón Fernande os dejo el link del calco de las inscripciones halladas en el foso, recogidas en este documento archivado en Cervantes Virtual

Hasta las excavaciones de 2004 en adelante no se tenía constancia de hallazgos materiales contextualizados. En estas intervenciones se hallaron cerámicas tanto indígenas, como TSG y TSH (terra sigilata) así como otros restos líticos de interés que ofrecen dataciones en los siglos inmediatamente anteriores y posteriores al cambio de era. Llama la atención la practicamente total ausencia de metales que pueden haber sido saqueados con anterioridad, aunque parece reflejar una escasa actividad metalúrgica en Cabo Blanco. Yo me lo tomaría con prudencia, ya que se ha excavado relativamente poco de todo el conjunto.

Respecto a dichas excavaciones arqueológicas hasta el momento se han desarrollado entre 2003-2006 (Jose Antonio Fanjul Mosteirín, Angel Villa Valdés (director) y Alvaro Menéndez Granda) y 2009 (Angel Villa Valdés y Jose Antonio Fanjul Mosteirín) varias actuaciones en la zona de acceso al yacimiento, donde se ha dejado a la vista el camino de acceso primitivo con losas de pizarra (las veis en las fotos de abajo), y que se supone que contaba con dos torreones que lo flanqueaban y que hoy estarían derrumbados. Al menos así lo sugiere la cantidad de escombros en esa zona. En los fosos defensivos se documentó un acceso en escalera a una más que posible muralla de módulos, similar a las de otros castros del Noroeste como la Campa Torres.

Respecto a las viviendas hay dos grupos, el primer grupo constata viviendas pegadas a la muralla. En este sector aparecen algunas viviendas de planta cuadrangular divididas en salas, al estilo de viviendas militares romanas de otros castros, asi como redondeadas de tradición indígena. Otras, en lo que se llama sector norte, más adentro de la península. En ellas se han constatado viviendas rectangulares de esquinas redondeadas, circulares de banco corrido, etc, todas en piedra. También bajo estas se han documentado cabañas circulares de datación más antigua.

De los resultados de las excavaciones se han obtenido fechas entre el siglo IV a.C. y el II a.C y por la cerámica sabemos que continúa la ocupación del castro en época romana, sin información (por el momento) que nos de fechas más recientes del siglo II d.C.

Un lugar de leyendas

El castro tiene asociadas varias leyendas, la primera se refiere específicamente a la fisonomía del castro, y cuenta que “los moros” a los que se les atribuye la edificiación de la fortaleza estaban en guerra con el rey Castro, y que escapando de él intentaron separar el cabo del continente, por eso encontramos estos impresionantes fosos.

En Asturias y Galicia, actualmente entendemos “moros” no en el sentido de musulmanes, sino de pueblos antiguos. Muchos autores refieren que la palabra moro, puede tener una raiz céltica o por lo menos indoeuropea, y se refieren al pueblo antiguo de los astures o los galaicos.

Hay otra cueva del oro cerca, y entre la Atalaya (siguiente cabo hacia el oeste) y Cabo Blanco, se encuentra una Pena Moura. También se recoge la leyenda arquetípica, muy común en el norte de España, de una princesa encantada que vive en una fuente. Fue castigada por su padre el Rey Castro al enamorarse de un moro ayudada por un adivino.

Cuando uno pasea por los senderos que conformaban la entrada tradicional al castro empieza a tener una vistas impresionantes del litoral. Es más que probable que cabo Blanco estuviera relacionado con el comercio marítimo, por su posición destacada como punto de observación y quizá fuera un floreciente punto comercial de la zona, fácilmente defendible de posibles peligros por esa vía. Faltarían excavaciones en profundidad que nos dieran más información en forma de restos que demostraran ese comercio. Nos han referido hallazgos de hachas de bronce atlánticas por toda la zona, por tanto no parece tan descabellado pensar que estos castros estarían conectados con ese comercio mediterráneo atlántico que tantas veces hemos tratado para otros pobladoss galaicos y astures.

Os dejo unas fotos que hicimos en esta última visita.