Auga da Laxe, panel principal
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Nos adentramos en las pistas que suben al monte Galiñeiro en busca de uno de los conjuntos de petroglifos más destacado del sur de Galicia, el de Auga da Laxe en Víncios, Pontevedra.

Dentro de una de las zonas más ricas en grabados en piedra de este tipo, el de Auga da Laxe I es uno de los más significativos por la temática de su panel principal de 5 x 10 metros. En el hay representadas hasta un total de 20 armas entre puñales, alabardas y escudos además de una gran espada que es la que más discrepancia genera entre los expertos.

La disposición de las piezas en el panel está medida minuciosamente, manteniendo espacios proporcionales entre todas ellas por lo que se presume que fueron realizadas en el mismo momento. Además la composición se conoce popularmente como “Pedra das procesions” porque la disposición de los elementos recordó a los vecinos de la zona un motivo procesional religioso. Según Varela y otros, esta denominación podría no estar desencaminada del todo ya que este motivo es frecuente en otros grabados, pudiendo tratarse de un desfile de guerreros haciendo ostentación de sus armas. Incluso se ha querido ver en su disposición cierto orden como si se tratara de una representación de una danza guerrera.

En cuanto al armamento representado encontramos espadas cortas o puñales, y alabardas. Se especula que estas armas son una creación netamente ibérica que luego se expandiría por el corredor Atlántico camino de Irlanda.

Otro motivo de más difícil interpretación son las figuras geométricas con un pie alargado y forma angular, que han sido descritos como carros de combate de caballos hasta escudos. Nos parece que si el motivo central del panel son las armas, es plausible esta última interpretación. Los escudos estaban hechos de madera, cuero, etc, por lo que no es habitual encontrar armamento de este tipo.

 

Auga da laxe. Un lugar sagrado para los guerreros del bronce
Grabados auga da laxe. foto. celtiberia.net

Como dijimos más arriba la pieza disonante de la composición parece ser la gran espada. Con forma muy similar a algunos de los hallazgos de espadas estilo “lengua de carpa” encontrados en la ría de Huelva o en Galicia. Debido a su dificultad para adscribirla a un estilo u otro podriamos datarla o bien en el inicio del bronce o bien a finales, cerca del siglo IX a.C. lo que la situaría en la época de fundación de los primeros poblados castreños, siendo un añadido posterior al conjunto.

Eso explicaría por ejemplo la falta de proporción con el resto de armas del conjunto.

Lugar de reunión.

Si este último dato se confirma hablaríamos de un espacio de encuentro de guerreros durante más de mil años. ¿Quizá un lugar sagrado o de iniciación para estos?, Quién sabe.

Lo cierto es que en un entorno apartado, con una vista casi cien kilómetros cuadrados alrededor, la presencia de mamoas en sus inmediaciones, etc, podemos afirmar que estamos en un lugar clave para los pueblos que habitaron esta zona.

La labor del concello por recuperar el yacimiento, así como el interés despertado en las gentes del lugar por este descubrimiento hace pensar con esperanza en el futuro. Parece que los tiempos de agresiones en forma de canteras, pistas forestales sin control, incendios y repoblaciones sin sentido pueden haber llegado a su fin.

Os dejo una galería del entorno del yacimiento.